Por: Diego Herrera
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no será extendido hasta el año 2042, según informó oficialmente el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, al secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard. Esto significa que el acuerdo comercial trilateral mantendrá su vigencia solo hasta el año 2036, con revisiones anuales durante los 10 años restantes.
En un videomensaje difundido en sus redes sociales, Marcelo Ebrard detalló que la postura de Estados Unidos es no renovar el T-MEC por otros 16 años. El funcionario mexicano explicó que esta decisión activa el mecanismo de revisiones anuales, donde cada país presentará los temas que desea abordar. Estos temas se irán reduciendo conforme se resuelvan año con año.
Ebrard también anunció que la próxima reunión bilateral entre México y Estados Unidos para abordar estos temas se realizará la semana del 20 de julio. El secretario de Economía enfatizó que, aunque no hay prisa, tampoco se busca generar incertidumbre en torno al tratado.
Por su parte, la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) confirmó la reunión virtual entre los ministros de Comercio de los tres países. La USTR declaró que «Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual. En consecuencia, el T-MEC no se renueva». Sin embargo, aclaró que «Estados Unidos continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del Acuerdo y nuestros déficits comerciales con estos países».
La USTR también subrayó que el acuerdo «permanece vigente hasta que se resuelvan estos asuntos o hasta su terminación», y reiteró la realización de una tercera ronda de negociaciones bilaterales con México en julio.
La decisión de Estados Unidos de no extender el T-MEC a 2042, tal como se había planteado como una posibilidad, establece un escenario de mayor dinamismo y negociación constante. Aunque el tratado sigue vigente hasta 2036, las revisiones anuales implican que las tres naciones deberán mantener un diálogo continuo para ajustar y resolver posibles diferencias comerciales. Este enfoque busca asegurar la continuidad del acuerdo, pero bajo un escrutinio más frecuente y con la posibilidad de modificaciones negociadas.

