Cinco días después de dos devastadores terremotos consecutivos en Venezuela, centenares de rescatistas de ese país y de otras naciones trabajan a contrarreloj para encontrar sobrevivientes bajo los escombros.
Hasta ahora, los sismos de 7.2 y 7.5 de magnitud han dejado un saldo de al menos mil 450 muertos y unos 3 mil 150 heridos. Más de 50 mil son buscadas por sus familiares.
La agencia de la ONU para la migración ha señalado que hasta 6,8 millones de personas podrían verse afectadas por los terremotos. La Organización Internacional para las Migraciones indicó que está colaborando con el gobierno venezolano y las organizaciones humanitarias para dar una respuesta coordinada.
La réplica más fuerte ocurrió este lunes a las 07:01, de magnitud 4.2. Aunque causó nerviosismo en la población, Rodríguez descartó que haya habido alguna afectación por ella.
Al menos 855 edificios sufrieron daños por los terremotos, que golpearon especialmente al estado de La Guaira y a Caracas. Al menos 189 sufrieron colapso total, según el parte oficial.
El temblor, que obligó a numerosas personas a salir nuevamente de sus viviendas, tuvo una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro está localizado a 27 kilómetros al norte de la localidad de Caraballeda en La Guaira.
Este domingo, la búsqueda de sobrevivientes avanzaba, mientras la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió mantener esas labores y anunció planes para atender a las personas que perdieron sus viviendas por los numerosos derrumbes.
Entre los desaparecidos, se encuentran 150 españoles y 83 portugueses y luso descendientes. Las autoridades venezolanas informaron de al menos 3 mil 150 personas heridas, una cifra menor a la de 3 mil 238 anunciada el sábado, sobre lo que no hubo explicaciones, y de 12 mil 721 familias damnificadas.

