La tensión entre la UEFA y Gianni Infantino escaló a un terreno judicial. El organismo rector del fútbol europeo prepara una denuncia penal en Suiza contra el presidente de la FIFA, a quien acusa de una posible gestión desleal relacionada con el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), mediante el cual se buscaba abrir a inversionistas privados parte del negocio de las principales competiciones del organismo.
La UEFA reveló sus intenciones a través de documentos presentados este jueves ante tribunales de Estados Unidos, donde solicitó autorización para obtener testimonios y documentación que podrían utilizarse como pruebas en un eventual procedimiento penal en territorio suizo.
La organización europea busca información en poder de dos entidades de FIFA ubicadas en Florida: FIFA (AMERICAS), Inc. y FWC2026 US, Inc. El objetivo es conocer cómo fue concebida, estructurada, valorada y aprobada la operación relacionada con FIFA Forward Enterprise.
Además, UEFA presentó una solicitud ante un tribunal de Manhattan para acceder a posibles pruebas en poder de Thrive Capital Management, el fondo de inversión fundado por Josh Kushner que estaba involucrado en la propuesta.
¿De qué acusa UEFA a Infantino?
Los abogados de UEFA señalaron en la documentación judicial que contemplan iniciar acciones contra Infantino y posiblemente contra otros funcionarios y asesores de FIFA por presunta gestión desleal, contemplada en el artículo 158 del Código Penal suizo.
La acusación gira alrededor de FIFA Forward Enterprise, proyecto impulsado por Infantino para trasladar a una nueva subsidiaria los derechos comerciales vinculados con torneos como los Mundiales varonil y femenil y el Mundial de Clubes.
Según la documentación, UEFA sostiene que Infantino desarrolló la iniciativa durante más de un año junto con un reducido grupo de asesores e inversionistas, sin consultar previamente al Consejo de FIFA, a las confederaciones regionales ni a las 211 asociaciones miembro.
La propuesta contemplaba que un grupo encabezado por Thrive Eternal, vehículo de inversión relacionado con Josh Kushner, aportara 4 mil 200 millones de dólares a cambio de una participación del 20 por ciento en FIFA Forward Enterprise, lo que situaba la valoración de la nueva compañía en alrededor de 20 mil millones de dólares.
UEFA considera que dicha valoración habría colocado los derechos comerciales de FIFA muy por debajo de su valor real y cuestionó que la operación no fuera sometida a una licitación abierta ni evaluada por un valuador independiente. El organismo europeo sostiene que los inversionistas habrían obtenido una participación financiera permanente en algunos de los activos comerciales más importantes de FIFA.
Los documentos incluso plantean la posibilidad de que los 4 mil 200 millones de dólares representaran un precio fuera de mercado y señalan que las circunstancias de la operación deben ser investigadas para determinar si existieron responsabilidades penales.
UEFA ya había advertido a FIFA desde principios de agosto que no debía destruir ni ocultar ningún documento relacionado con el proyecto ante la posibilidad de iniciar acciones legales.
El movimiento judicial se produce un día después de que UEFA decidiera suspender su amenaza de boicot a las competiciones de FIFA, después de recibir garantías de que el proyecto no será retomado. Sin embargo, el organismo europeo dejó claro que las dudas sobre la gobernanza de FIFA permanecen abiertas y busca una revisión independiente de lo ocurrido.
La controversia representa una de las mayores crisis para Infantino desde que asumió la presidencia de FIFA en 2016. Diversas federaciones europeas han retirado su respaldo al dirigente de cara a las elecciones previstas para marzo de 2027, mientras UEFA, AFC y Concacaf han incrementado sus cuestionamientos sobre la conducción del organismo.
Por el momento, UEFA todavía no ha presentado formalmente la denuncia penal en Suiza. El paso realizado ante los tribunales estadounidenses tiene como objetivo recopilar posibles pruebas para preparar el procedimiento. FIFA ya fue contactada para conocer su postura, mientras que Thrive Capital declinó hacer comentarios.

