Una investigación publicada en The BMJ estimó que al menos 24.5% de los exjugadores de la NFL que murieron entre 2016 y 2021 presentaba encefalopatía traumática crónica, una enfermedad neurodegenerativa relacionada con impactos repetidos en la cabeza. Los autores advierten que se trata de una cifra mínima y que la prevalencia real podría ser mayor.
Un nuevo estudio volvió a encender las alertas sobre las consecuencias que pueden dejar los golpes repetitivos en el futbol americano. Investigadores de Mass General Brigham, Boston University y la Concussion & CTE Foundation analizaron la presencia de encefalopatía traumática crónica (CTE) entre exjugadores de la NFL.
Para establecer su principal estimación, los científicos se concentraron en el periodo comprendido entre 2016 y 2021. Durante esos años murieron 878 exjugadores que habían participado al menos en un partido de la NFL; de ellos, 235 donaron su cerebro para investigación y 215 fueron diagnosticados con CTE, equivalente al 91.4% de las muestras analizadas.
Sin embargo, ese 91.4% no significa que nueve de cada diez exjugadores de la NFL padezcan la enfermedad. Los cerebros donados no representan necesariamente a toda la población, pues las familias con sospechas de problemas neurológicos podrían ser más propensas a participar en este tipo de investigaciones.
Para reducir ese sesgo, los autores calcularon un escenario extremadamente conservador: considerar que únicamente los 215 casos confirmados entre los 878 fallecidos tenían CTE y que ninguno de los jugadores cuyo cerebro no fue estudiado padecía la enfermedad.
Bajo ese supuesto, la prevalencia mínima es de 24.5%, es decir, prácticamente uno de cada cuatro ex jugadores fallecidos entre 2016 y 2021. En el extremo contrario, el estudio calculó que la proporción podría alcanzar hasta 97.7%, por lo que los investigadores consideran que el nivel real se encuentra entre ambos límites.
El estudio completo abarcó de 2008 a 2021
La investigación en realidad contempló un periodo más amplio. Entre 2008 y 2021 murieron 1,712 exjugadores de la NFL; de ese total, los cerebros de 338 fueron examinados y 315 presentaron CTE.
Los científicos utilizaron específicamente el periodo 2016-2021 para destacar la estimación del 24.5% porque durante esos años aumentó considerablemente la proporción de jugadores fallecidos cuyos cerebros fueron donados, lo que permitió establecer un límite mínimo más informativo. Para todo el periodo 2008-2021, la prevalencia posible fue calculada entre 18.5% y 98.7%.
De esta manera, las cifras corresponden a dos niveles del mismo estudio: los 1,712 fallecidos representan toda la investigación de 2008 a 2021, mientras los 878 forman el periodo más reciente utilizado para establecer el dato principal de “al menos uno de cada cuatro”.
¿Qué es la CTE?
La encefalopatía traumática crónica es una enfermedad neurodegenerativa asociada con la exposición repetida a impactos en la cabeza. Actualmente, su presencia sólo puede confirmarse de manera definitiva después de la muerte, mediante el análisis del tejido cerebral.
La investigación también encontró una importante presencia de demencia entre los donantes. Los autores señalan que las etapas más avanzadas de CTE estuvieron asociadas con mayor frecuencia a problemas de memoria y deterioro de las funciones cognitivas.
Los golpes no comienzan en la NFL
Daniel Daneshvar, autor principal del estudio, advirtió que una buena parte de la exposición acumulada a impactos en la cabeza ocurre antes de que los jugadores lleguen al nivel profesional, durante el fútbol juvenil, de preparatoria y universitario.
Además, señaló que cerca del 70% de los impactos en la cabeza se producen durante las prácticas, por lo que disminuir el contacto en los entrenamientos podría reducir significativamente la exposición acumulada sin necesidad de modificar los partidos.
El investigador recordó que trabajos anteriores han encontrado que los ex jugadores de la NFL presentan una tasa de muerte por enfermedades neurodegenerativas aproximadamente cuatro veces superior a la de la población general.
NFL asegura que busca reducir los impactos
Tras la publicación de los resultados, la NFL señaló que continúa implementando medidas destinadas a hacer más seguro el fútbol americano, entre ellas estrategias para reducir las conmociones y la cantidad de impactos en la cabeza, además de programas de atención para jugadores retirados.
Desde 2011, el convenio colectivo de la liga limita el número de prácticas con contacto durante la temporada. Los investigadores consideran que medidas de este tipo deberían extenderse con mayor fuerza a los niveles universitario, preparatoria y juvenil.

