En el deporte no importan géneros, lo que cuenta es la constancia, la fortaleza o la disciplina, mismas que han demostrado un gran número de mexicanas que actualmente desde la trinchera del deporte dan vida a las celebraciones del Día Internacional de la Mujer. Ya sea en eventos del programa olímpico o campeonatos mundiales, las damas han sacado la casta por México, en especial en los últimos 15 años.
Desde la primera inclusión de mujeres en un representativo olímpico en Los Ángeles 1932, hasta el último evento del ciclo en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, ellas han tenido un papel preponderante para el deporte mexicano.
Las pioneras fueron Pilar Roldán, quien logró la primera medalla olímpica para el país en México 68, una plata, y en esa misma edición María Teresa Ramírez se consagró con el bronce en la prueba de natación.
Sin embargo, fue hasta Sydney 2000 cuando comenzó el despunte femenil gracias al oro conseguido -el primero de la historia- por parte de Soraya Jiménez en halterofilia, lo que marcó un precedente para que llegaran más triunfos similares en las justas del ciclo olímpico.
En el 2004, en los Juegos Olímpicos de Atenas, en los 400 metros planos de atletismo la sonorense Ana Gabriela Guevara obtuvo la medalla de plata para consagrar una carrera en la que previamente había sido número uno del mundo y campeona del orbe.
Atenas también fue testigo de la plata de la ciclista Belem Guerrero Méndez, quien subió al podio en la prueba por puntos. En la misma sede, en la categoría de 57 kg, la taekwondoín Iridia Salazar consiguió la presea de bronce.
Después vinieron los dobletes de Paola Espinosa y María del Rosario Espinoza; la primera se colgó el bronce en clavados sincronizados desde la plataforma de 10 metros, junto con Tatiana Ortiz, en Beijing 2008. En Londres 2012 ganó la medalla de plata en clavados sincronizados desde la plataforma de 10 metros, ahora con Alejandra Orozco.
María del Rosario Espinoza, taekwondoín de la categoría de 67 kilogramos, se convirtió igualmente en campeona en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y cuatro años después, en Londres 2012 se adjudicó el bronce.
También en la capital británica la clavadista Laura Sánchez subió al podio para recibir la presea de bronce por su actuación en el trampolín de 3 metros, mientras que la arquera Aída Román fue plata y Mariana Avitia, en la misma disciplina, bronce.
De esta forma, en las últimas cuatro ediciones de JO, de Sydney 2000 a Londres 2012, las delegaciones mexicanas han obtenido un total de 20 preseas, de las cuales 11 han sido conquistados por damas.
Pero el triunfo y reconocimiento no se queda ahí, pues ellas también han logrado varios campeonatos mundiales, tal es el caso de la ciclista Nancy Contreras (con récord incluido en 2001), la atleta Ana Gabriela Guevara (2003), las taekwondínes Edna Carrillo (2005) y María del Rosario Espinoza (2007), la clavadista Paola Espinosa (2009) la arquera Aída Román (2014) y la racquetbolista Paola Longoria (2012 y 2014).
Además de ellas en el terreno de la competencia hay cientos de muejres -de todas las edades- que han hecho y forman parte cada día del desarrollo del deporte en México como madres, atletas, entrenadoras, doctoras, nutriólogas, psicológas y demás integrantes de los equipos multidisciplinarios.
