Por: Diego Herrera
Las autoridades forenses de Estados Unidos han confirmado el trágico hallazgo de seis migrantes sin vida dentro de un vagón de tren de carga en Laredo, Texas. Entre las víctimas, se ha identificado a cuatro ciudadanos mexicanos y dos hondureños, uno de ellos un adolescente de 14 años.
La médica forense del condado de Webb, Corinne Stern, informó que los cuerpos fueron encontrados en condiciones extremas de calor, cerca de la frontera entre México y Estados Unidos. La autopsia de una de las víctimas mexicanas, una mujer de 29 años reveló que, la causa de muerte fue hipertermia, es decir, un golpe de calor. Se presume que el resto del grupo también falleció por la exposición a las altas temperaturas dentro del vagón. Las otras víctimas mexicanas identificadas son hombres de 45 y 56 años.
El Consulado de México en Laredo ya se encuentra colaborando activamente con la oficina forense para la identificación oficial de los fallecidos, la notificación a sus familiares y la gestión de los procesos de repatriación de los cuerpos a sus países de origen.
Este lamentable suceso ha impulsado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) a iniciar una investigación bajo la línea de tráfico de personas, buscando esclarecer cómo llegaron las víctimas al tren y quiénes son los responsables de este traslado ilegal.
Horas después del descubrimiento en Laredo, se localizó el cadáver de una séptima persona cerca de las vías del tren en San Antonio, a más de 200 kilómetros de distancia. El sheriff del condado de Bexar, Javier Salazar, indicó que existe una alta probabilidad de que esta muerte esté relacionada con el mismo grupo de migrantes.
Este incidente revive la dolorosa realidad de los riesgos que enfrentan los migrantes al intentar cruzar la frontera de manera irregular, utilizando rutas clandestinas y medios de transporte sumamente peligrosos.

