Desde octubre pasado en que apareció en la Monumental Plaza de Toros “Vicente Segura” de Pachuca, el torero de Zempoala, Miguel Ángel Roldán se había ausentado de los ruedos y su reaparición causaba expectativa, sobre todo porque sería justo en la feria de su tierra.
Sin embargo la presentación de Roldán no correspondió a la expectativa de los aficionados, que llenaron la plaza en una tarde nublada en que la amenaza de lluvia fue una constante que para fortuna del festejo no se cumplió y en cambio dio un ambiente agradable para disfrutar de una tarde de toros.
En el primero de su lote Miguel Ángel Roldán terminó en el silencio tras un aviso y en el segundo, el mejor ejemplar de la tarde, perteneciente a la ganadería de San José, el hidalguense tuvo par de avisos y luego silencio, mientras que el toro en honor a su bravura y presencia dio vuelta al ruedo.
El público se quedó con las ganas de aplaudirle al torero local y de ver buenas faenas, pues Ernesto Javier “Calita” estuvo más fino con los instrumentos, más entregado y certero, sin embargo poco le ayudaron los ejemplares de su dos salidas.
Por supuesto el público respetó y reconoció la pasión con que toreó “Calita” y en el primero le brindó palmas y en su segundo una sonora ovación, que fue lo más emotivo, en el encuentro taurino de la Feria de Zempoala que se llevó a cabo durante el fin de semana.
Hoy corrida en Xalostoc
Los matadores Sergio Flores, Juan Luis Silis e Hilda Tenorio, que esta tarde actuan en San Pedro Xalostoc, Estado de México, realizaron labores de tienta en la ganadería mexiquense de Caparica, propiedad de Roberto Viezcas, Manuel Muñozcano y Julio Muñozcano.
Silis y Tenorio estuvieron el pasado viernes y, cada uno, tuvo la oportunidad de tentar dos vacas, esto a manera de preparación para la corrida antes referida, en la que va a lidiarse un encierro de la ganadería hidalguense de Huichapan, de Adolfo Lugo Verduzco.
Por su parte, Sergio Flores llegó de España la madrugada de este sábado y de inmediato se trasladó a Caparica, donde ya le aguardaban dos vacas, mismas que le permitieron afinar los últimos detalles para partir plaza junto a Juan Luis e Hilda.
