Por Diego Herrera
El Gobierno de Estados Unidos ha imputado formalmente al expresidente cubano Raúl Castro por los delitos de asesinato y conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, así como por la destrucción de aeronaves. La acusación, revelada este miércoles 20 de mayo, lo vincula con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un incidente que resultó en la muerte de cuatro aviadores.
La acusación fue presentada por el Departamento de Justicia (DOJ) en la corte federal del Distrito del Sur de Florida. Según los documentos judiciales, Raúl Modesto Castro Ruz, quien en ese entonces se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, habría ordenado el derribo de las dos avionetas. En el ataque fallecieron tres ciudadanos cubano-estadounidenses: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr. y Mario de la Peña, así como Pablo Morales, un cubano residente legal de Estados Unidos.
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, hizo el anuncio en la Torre de la Libertad de Miami, un lugar simbólico para los exiliados cubanos. Blanche destacó que esta es la primera vez en casi 70 años que altos dirigentes del régimen cubano son acusados en Estados Unidos por actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses.
La acusación formal también incluye a cinco militares cubanos presuntamente involucrados en el incidente: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.
Cuba, por su parte, ha sostenido que las aeronaves se encontraban en su espacio aéreo y que los aviadores eran “terroristas”. Sin embargo, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) dictaminó que el incidente ocurrió en aguas internacionales.
La acusación contra Castro, de 94 años, se produce en un contexto de creciente presión por parte de la administración del presidente Donald Trump contra el gobierno cubano. Aunque las autoridades estadounidenses no han especificado cómo se ejecutaría una operación para capturar a Raúl Castro, ni las posibles penas de cárcel, la imputación marca un endurecimiento en la política hacia la isla.

