En el duelo de mañana a partir de las 17:00 horas entre las selecciones nacionales de México y Costa Rica los números podrían ponerse con 27 victorias aztecas o siete ticas, o bien ponerse todos sus referentes con terminación en seis al llegar a 16 empates en el historial de encuentros de estos combinados desde 1935.
Por supuesto que entre estos conjuntos los números no son lo más importante, menos aún en un duelo marcado como “amistoso” pues existe una gran rivalidad que apenas norma el principio de juego limpio y la conveniencia para uno y otro cuadro según el momento.
Estos duelos siempre son intensos, aunque en distintas generaciones no dejan de aparecer los recuerdos del llamado “aztecazo”, que hace 10 días cumplió 14 años o más reciente, la victoria de 2 – 1 de los Ticos que tuvo al margen de la eliminación del Mundial de Brasil a los mexicanos.
Claro que por el otro lado son más las remembranzas que animan el espíritu de revancha de los centroamericanos, como en la primera edición de la Copa Oro, en 1991, cuando México se quedó al margen de la final y en el duelo por el tercer lugar le pegó 2 – 0 a los costarricenses.
Los aficionados centroamericanos han sido particularmente hostiles con los equipos mexicanos, la intensidad de este encuentro se vive dentro y fuera del terreno de juego, por lo que es difícil verlo sólo como un amistoso, además que en la víspera de una competencia oficial tiene una connotación especial para ambos.
Un triunfo para México en este partido sería ideal para calmar los ánimos en torno al fracaso de Miguel Herrera y la selección que llevó a la Copa América, le daría espacio al estratega para hablar más de cuestiones técnicas y de perfilar al cuadro con el que saldrá en la Copa Oro.
En caso contrario, la derrota o incluso el empate dejarían en una posición muy débil al técnico y necesariamente tendría repercusiones en el plantel, se recrudecerían las críticas y los recuerdos cercanos del enfrentamiento de Herrera con medios de comunicación.
Así que en ésta, como en muchas otras ocasiones contra Costa Rica, el triunfo es fundamental para el conjunto mexicano y además por supuesto que en unos días el sobrenombre de “amistoso” podría quitarse en una edición 59 del choque entre estas selecciones dentro de la eliminación directa en la Copa Oro.
El escenario para este duelo será el Orlando Citrus Bowl, que tiene capacidad para más de 60 mil aficionados, fue objeto de una remodelación el año pasado y ha sido escenario de grandes encuentros deportivos en el Mundial de Futbol de 1994 y los Juegos Olímpicos de 1996 en la Unión Americana.
