Por: Diego Herrera
Un Tribunal Colegiado ha ordenado la inmediata libertad de Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), quien había sido recapturado y vinculado al magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta. La resolución judicial se fundamenta en la inexistencia de pruebas contundentes que lo relacionen con el asesinato y en la prescripción de la acción penal por el delito imputado.
Esta decisión, emitida por el Primer Tribunal Colegiado de Apelación con residencia en Toluca, Estado de México, representa un revés significativo para la Fiscalía General de la República (FGR), que había reactivado la investigación bajo la hipótesis del «segundo tirador».
Jorge Antonio Sánchez Ortega fue recapturado el 8 de noviembre de 2025 en Tijuana, Baja California, tras una orden de aprehensión solicitada por la FGR. La Fiscalía lo acusaba de haber actuado como coautor en el homicidio de Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, en conjunto con Mario Aburto Martínez.
Tras su detención, un juez federal le dictó auto de formal prisión por homicidio calificado y ordenó su ingreso al penal de máxima seguridad del Altiplano, donde permaneció recluido desde noviembre de 2025 mientras se resolvía la apelación de su defensa.
El Tribunal Colegiado determinó que las pruebas presentadas por la FGR no lograron acreditar una actuación concertada entre Sánchez Ortega y Mario Aburto Martínez. Los magistrados concluyeron que los datos aportados por el Ministerio Público no eran suficientes para sostener la acusación.
Adicionalmente, la sentencia estableció que el delito atribuido al exagente del Cisen ya había prescrito. Según la resolución, la acción penal se extinguió en noviembre de 2014, es decir, más de una década antes de que se reactivara el proceso en su contra. Por lo tanto, se revocó el auto de formal prisión y se decretó el sobreseimiento de la causa penal, concluyendo el procedimiento en su contra.
La liberación de Sánchez Ortega reabre el debate sobre el manejo del caso Colosio, uno de los magnicidios más sensibles en la historia política de México. La FGR, bajo la gestión del exfiscal Alejandro Gertz Manero, había impulsado esta línea de investigación que se apartaba de la versión oficial que señalaba a Mario Aburto como único autor.
La única vía legal que le quedaría a la FGR para impugnar esta decisión sería a través de un juicio de amparo promovido por las víctimas del delito. Sin embargo, los familiares de Luis Donaldo Colosio Murrieta, en particular su hijo, el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, han manifestado públicamente su deseo de dar por concluido el caso e incluso han solicitado la liberación de Mario Aburto Martínez, quien continúa cumpliendo una sentencia de 45 años en un penal federal de Guanajuato.
Este fallo judicial subraya las inconsistencias y dudas que han rodeado la investigación del asesinato de Colosio durante más de tres décadas.

