El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha respondido con firmeza a las recientes amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump, asegurando que la isla caribeña «no tiene miedo» a una guerra con Estados Unidos y que está preparada para defender su soberanía «hasta la última gota de sangre». Las declaraciones de Díaz-Canel se producen en un contexto de creciente tensión entre ambos países, exacerbada por las afirmaciones de Trump sobre una posible intervención en la isla.
En una entrevista con la cadena británica Sky News, Díaz-Canel enfatizó que, si bien Cuba no busca un conflicto armado, tampoco lo teme. «No queremos una guerra (con Estados Unidos), pero tampoco le tenemos miedo. Nos estamos preparando para que no nos tome por sorpresa ni seamos derrotados», afirmó el mandatario cubano.
Díaz-Canel calificó la retórica «amenazante» de la administración estadounidense como parte de una «estrategia de intoxicación mediática y de guerra psicológica» diseñada para atemorizar al país. Subrayó que estas acciones constituyen una «atrocidad y una afrenta» a la dignidad del pueblo cubano, destacando que Cuba es un país pacífico que no representa una amenaza para nadie y que brinda solidaridad al mundo.
Las declaraciones del presidente cubano surgen después de que Donald Trump sugiriera que Cuba se estaba «acercando» a la «órbita estadounidense», casi un mes después de que el Departamento del Tesoro de EE. UU. impusiera una nueva ronda de sanciones contra la cúpula política de La Habana. Estas medidas se suman al bloqueo económico que, según Díaz-Canel, está afectando gravemente la vida diaria de los cubanos y ha provocado una profunda crisis energética en la isla.
Ante la pregunta sobre la capacidad militar de Cuba frente a Estados Unidos, Díaz-Canel invocó el legado de Fidel Castro, afirmando que «Fidel nos enseñó que no hay enemigos invencibles. Tal vez haya armas muy poderosas, pero también existen las convicciones y la decisión de los pueblos de defender su soberanía». El mandatario cubano reiteró que la prioridad de su gobierno es evitar la confrontación, pero que la isla se mantendrá alerta y unida para responder a cualquier agresión.
El Ejecutivo cubano ha solicitado a la Asamblea General de la ONU una sesión para abordar las afectaciones del bloqueo impuesto por Estados Unidos, una reunión que se prevé para el 7 de julio en Nueva York.

