por: Diego Herrera
La devastación causada por los terremotos en Venezuela continúa agravándose, con un saldo que supera los 2,500 fallecidos y más de 12,400 heridos. Ante la magnitud de la catástrofe, México ha intensificado su apoyo humanitario, enviando toneladas de medicamentos e insumos para asistir a la población afectada.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, actualizó el balance oficial, confirmando que la cifra de víctimas fatales ha ascendido a 2,595 personas, mientras que el número de ciudadanos lesionados ya alcanza los 12,400. Además, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que aún podría haber cerca de 50,000 personas desaparecidas.
La región de La Guaira sigue siendo la más afectada, catalogada como zona de desastre. El colapso masivo de edificios se atribuye al impacto del doblete sísmico (magnitudes 7.2 y 7.5), las características del suelo, la resonancia tectónica y fallas estructurales previas. Se reportan incidentes de saqueos en Catia la Mar, lo que ha llevado a la militarización de la zona para contener la situación.
Los equipos de rescate nacionales e internacionales han trabajado incansablemente. Un caso milagroso fue el rescate de Hernán Gil, un guardia de seguridad que sobrevivió ocho días atrapado en el sótano de un edificio colapsado en Catia La Mar. Sin embargo, la esperanza de encontrar más supervivientes disminuye con el paso de los días. En La Guaira, los sensores que antes detectaban vida bajo los escombros ahora no muestran nada, y el silencio da paso a la resignación.
El gobierno de México, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha intensificado el envío de ayuda humanitaria a Venezuela. Un avión de transporte pesado C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) despegó con 13.1 toneladas de medicamentos (8.3 toneladas de la Defensa y 4.8 toneladas del IMSS-Bienestar), así como 4 toneladas de equipo y material para actividades de salvamento y rescate, incluyendo 8 plantas generadoras de energía eléctrica y 80 kilos de medicamentos de la Cruz Roja Mexicana (CRM).
Este es el cuarto vuelo de ayuda, y se programó un quinto para transportar más plantas generadoras de energía y otros insumos médicos. México también ha enviado 240 elementos del Ejército, incluyendo 151 rescatistas del Batallón de Atención a Emergencia (BAE), 60 médicos, camilleros y enfermeras, ocho binomios canófilos y 11 elementos de la FAM.
La ayuda mexicana busca apoyar el restablecimiento de los servicios básicos y la atención médica a los damnificados, así como las labores del agrupamiento “Yumare” en las zonas afectadas.


