Por: Diego Herrera
Las petroleras estatales Petróleos Mexicanos (Pemex) y Petrobras de Brasil han firmado un Memorando de Entendimiento (MoU) para explorar oportunidades de negocio y elevar la producción de hidrocarburos en el Golfo de México. Este acuerdo marca un paso significativo en la cooperación energética entre México y Brasil, buscando revitalizar campos maduros e impulsar nuevos proyectos.
El MoU establece un marco de colaboración estratégica y técnica que permitirá a ambas compañías evaluar, desarrollar y ejecutar proyectos conjuntos en exploración, producción y transformación de hidrocarburos. Además, contempla el intercambio de experiencias regulatorias e institucionales del sector energético, aprovechando la vasta experiencia de Petrobras en operaciones offshore de alta complejidad.
Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, destacó el interés de la empresa brasileña en la exploración en el Golfo de México, el incremento de la producción en campos maduros y los procesos industriales de refinación, petroquímica y fertilizantes. Afirmó que esta alianza será beneficiosa para ambos países, posicionando a Petrobras como un socio relevante para Pemex en una nueva etapa de fortalecimiento de la actividad petrolera en México.
Por su parte, Juan Carlos Carpio Fragoso, director general de Pemex, señaló que el memorando abre oportunidades para impulsar nuevos descubrimientos de hidrocarburos y optimizar la producción en áreas estratégicas. Ambas compañías analizarán oportunidades en aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México, así como proyectos relacionados con aceite pesado y extrapesado, campos maduros y potenciales desarrollos presales.
La colaboración también incluirá el intercambio de conocimientos técnicos y mejores prácticas. En el segmento industrial, el acuerdo abarca posibles proyectos de refinación, petroquímica, fertilizantes, procesamiento de gas, eficiencia energética, reducción de emisiones, captura de carbono y producción de combustibles con menor intensidad de carbono.
El memorando tendrá una vigencia inicial de dos años, con posibilidad de renovación. Es importante destacar que el documento no implica compromisos de inversión vinculantes ni la creación de una empresa conjunta. Cualquier proyecto futuro dependerá de estudios de viabilidad y de las aprobaciones corporativas y regulatorias correspondientes.

