Por. Diego Herrera
El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, compareció este lunes ante la Corte de Distrito Sur de Nueva York en una audiencia crucial dentro del proceso judicial que enfrenta por presuntos vínculos con la facción criminal «Los Chapitos» del Cártel de Sinaloa. La jueza Katherine Polk Failla, a cargo del caso, destacó que podría haber pruebas abundantes en contra del acusado, fijando el 4 de agosto como fecha para la próxima audiencia.
Mérida Sánchez, quien se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses el 11 de mayo y fue trasladado a Nueva York el 15 de mayo, se presentó en la corte encadenado de pies, manos y cintura. La sesión, que duró menos de 20 minutos, se centró en el inicio formal del proceso y la revisión de la evidencia.
La declaración de la jueza Polk Failla sobre la «abundancia» de pruebas contrasta con las afirmaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha insistido en la falta de evidencia en la acusación de la Fiscalía de Distrito Sur de Nueva York. La jueza concedió un plazo de 60 días para la revisión de dichas pruebas, lo que permitirá a Mérida Sánchez y su defensa evaluar sus opciones, incluyendo la posibilidad de negociar un acuerdo de culpabilidad y cooperar con la justicia estadounidense.
Gerardo Mérida Sánchez fue secretario de Seguridad durante el gobierno de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024. En abril de 2026, el gobierno de Estados Unidos lo acusó de recibir sobornos mensuales de 100 mil dólares de «Los Chapitos» a cambio de proporcionarles información sobre redadas en laboratorios clandestinos, permitiéndoles mover drogas y evitar la interferencia en sus operaciones de tráfico.
La Fiscalía de Estados Unidos le imputa delitos de conspiración para importar narcóticos, posesión de armamento y conspiración para poseer armamento. De ser hallado culpable, Mérida Sánchez podría enfrentar penas que van desde 40 años de prisión hasta cadena perpetua. Él es el primero de diez funcionarios de Sinaloa, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, en comparecer ante la justicia estadounidense por estas acusaciones.

