Por: Diego Herrera
La refinería «Antonio Dovalí Jaime» de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Salina Cruz, Oaxaca, registró un nuevo incendio la noche de ayer, marcando la tercera emergencia de este tipo en el último mes. Este incidente genera cuestionamientos sobre la seguridad operativa de una de las instalaciones petroleras más importantes del país y ha causado alarma entre los habitantes cercanos.
El siniestro se originó en una de las torres de enfriamiento de la refinería. El fuego fue visible desde diversas zonas del puerto de Salina Cruz, con llamas y una columna de humo que se extendía por decenas de kilómetros, generando preocupación en las áreas habitacionales aledañas.
Este nuevo evento se suma a una serie de incidentes recientes. El pasado 11 de mayo de 2026, la misma refinería sufrió una explosión en una torre de enfriamiento, que resultó en el fallecimiento de un empleado de Pemex y dejó a otros cinco con lesiones graves.
Aunque el incendio de anoche fue controlado la misma noche, según autoridades estatales, y no se reportaron personas lesionadas o fallecidas, Pemex no ha emitido ningún comunicado o ficha informativa oficial sobre este último incidente. La recurrencia de estas emergencias subraya la necesidad de una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad y mantenimiento en la refinería.

