Durante la discusión del dictamen que reforma la Constitución en materia del Poder Judicial, el senador de Morena, Cuauhtémoc Ochoa, defendió desde la tribuna del Senado la iniciativa impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y aseguró que la reforma judicial “no tiene marcha atrás”, pues responde al mandato popular expresado en las urnas.
Al fijar la postura del Grupo Parlamentario de Morena, el legislador sostuvo que la elección de ministros, magistrados y jueces por voto popular fue respaldada por más de 36 millones de mexicanos, por lo que afirmó que el proceso de transformación del Poder Judicial es irreversible.
“Que quede perfectamente claro y que se escuche bien: la elección judicial es un mandato del pueblo. Aquí nadie se echa para atrás. Lo que hoy estamos haciendo en este Senado no es cancelar una elección; es actuar con madurez jurídica, viabilidad operativa y responsabilidad institucional”, expresó.
Cuauhtémoc Ochoa acusó a la oposición de intentar “distorsionar la realidad” al señalar que el ajuste al calendario electoral representa un retroceso, y afirmó que Morena está privilegiando la certeza democrática y la eficacia institucional.
En ese sentido, respaldó la propuesta de trasladar de 2027 a 2028 la segunda etapa de la elección judicial, al considerar que el calendario electoral de 2027 ya contempla una alta carga operativa por las elecciones federales intermedias y los procesos locales concurrentes.
“La democracia no se fortalece saturando boletas; se fortalece cuando se garantiza que cada ciudadano pueda emitir un voto informado, claro y comprensible”, afirmó desde tribuna.
El senador hidalguense señaló que el proceso extraordinario de 2025 dejó lecciones importantes que el Poder Legislativo debe atender para evitar riesgos operativos y fortalecer la legitimidad democrática.
“No vamos a permitir un colapso operativo por cerrazón política. Gobernar es escuchar, evaluar y perfeccionar”, sostuvo.
Asimismo, destacó el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien reconoció por actuar con responsabilidad de Estado y privilegiar la gobernabilidad electoral.
“Esta reforma no debilita la transformación, la blinda. Preserva intacto el espíritu de la reforma judicial, pero le dota de la solidez técnica necesaria para que sea un éxito rotundo”, expresó.

