La fuerza de los millones de jugadores de baloncesto que existen en todo el país ha sido más grande que los problemas entre los de pantalón largo, sin embargo sería mucho mejor si el trabajo y las voluntades se unificaran, para que creciera desde su promoción y respaldo en las colonias, barrios y comunidades, hasta el fortalecimiento de las selecciones nacionales.
En la entidad los esfuerzos se han dado incluso por comités de feria en comunidades, que incluyen en sus festejos desde cuadrangulares locales y regionales hasta campeonatos nacionales, además de la Asociación Estatal y la Ademeba que organizan sus propias competencias.
Otro de los trabajos constantes ha sido el de la Liga Municipal de Tulancingo, que recién terminó un torneo más en categoría primera fuerza con la coronación del equipo Princes en la rama femenil y el IMSS Tulancingo que repitió en la varonil, tras vencer en la final a Mayol y Ganzos, respectivamente.
En el país, la llegada de Sergio Valdeolmillos a la selección nacional de baloncesto es una demostración más de que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte y su titular Alfredo Castillo Cervantes atienden las peticiones de los atletas, justificadas en antecedentes de buenos resultados.
El dirigente del máximo organismo rector del deporte mexicano presentó al entrenador español, quien estará al frente del combinado tricolor en los Juegos Panamericanos Toronto 2015 y el Premundial de la especialidad de la Ciudad de México.
Castillo Cervantes recalcó la importancia de tener de regreso a Valdeolmillos en el baloncesto mexicano, el segundo deporte más practicado en México, en un intento por llevar esta especialidad a unos Juegos Olímpicos por primera vez desde Montreal 1976.
“En México se tiene el potencial para que el deporte ráfaga se encuentre en los primeros lugares continentales, pero debemos erradicar viejos vicios que tienen que ver con intereses personales para llegar a ello”, aseguró.
Gerardo Liceaga, miembro de la Comisión del Deporte de la Cámara de Diputados, destacó el trabajo realizado por Alfredo Castillo Cervantes por rescatar el baloncesto, un deporte que tantas satisfacciones ha dado al pueblo mexicano.
