Jugar jornada a jornada para construir un camino de triunfos, en el que los tropiezos sean ocasionales y aleccionadores, no basta para llegar a lo más alto de la Liga MX, así queda confirmado en el Torneo Clausura 2015, cuya final será jugada entre equipos que terminaron justo en la medianía.
De por sí la competencia que está por culminar fue menos productiva que la anterior, los equipos que mayor rendimiento tuvieron, los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León y las Águilas del América, apenas alcanzaron el 56.8 por ciento, además que fueron sacados de la Liguilla en su primera instancia.
Así que la distancia entre los que llegaron y los que se quedaron en el camino a pesar de una “menos peor” temporada, no es considerable, pero si el cambio radical que dieron los cuatro primeros equipos de la tabla, apenas comenzó la llamada “fiesta del futbol mexicano”.
Los equipos que llegan a la final han tenido dificultades en el primer semestre del año, los Gallos Blancos de Querétaro incluso de tipo legal, pero sacudieron también el ámbito deportivo, mientras que Santos Laguna estuvo a punto de quedarse sin estratega en la recta final de la justa.
Para los Gallos Blancos la salvación en el terreno futbolístico fue la llegada de Víctor Manuel Vucetich a la dirección técnica, pues tomó al equipo con seis unidades y el cosechó las siguientes 21 con que lograron calificar y estar cerca de ser los principales protagonistas.
La sacudida que recibió Pedro Caixinha no fue tan contundente, de hecho apenas les alcanzó en la fase regular, pero en la Liguilla ha confirmado que fue correcta la determinación de la directiva, pues el equipo está nuevamente en el duelo más importante del torneo.
Esta noche, partir de las 20:30 horas, los Gallos van en busca de su primer título en el máximo circuito, cuando están muy cerca de celebrar los 65 años de su fundación, mientras que los Guerreros de la laguna pueden presumir una historia más corta, pero mucho más productiva, pues en la mitad de tiempo que sus adversarios ya tienen cuatro títulos y han llegado a nueve finales.
Sus números de la temporada “regular” están equilibrados, los de Querétaro anotaron 25 goles y recibieron 23, mientras que los laguneros marcaron 24 y permitieron 21, los emplumados ganaron ocho encuentros y sus rivales obtuvieron siete triunfos.
Una de esas victorias de los Guerreros fue precisamente contra Gallos Blancos, era la fecha cuatro cuando los visitaron en el Estadio La Corregidora y la anotación de Jesús Molina al minuto 34 marcó la diferencia, aunque eran los tiempos en que nadie respetaba al conjunto queretano, que subió sus bonos a partir de la novena jornada con Vucetich.
