Amas de casa, profesionistas o esposas, ellas dedican la mayor parte de su tiempo a la labor más completa y ardua de cumplir: ser madre. Su dedicación, amor, cariño, paciencia, tenacidad, pasión y su deseo inagotable de dar lo mejor es motivo de homenaje y el deporte no es la excepción, pues son ellas quienes con vocación, tenacidad, experiencia, fortaleza y alegría favorecen la formación y educación de los campeones en el deporte.
Ellas inculcan valores primordiales en la formación de seres humanos, motivando y promoviendo la iniciación de sus hijos en la práctica deportiva a temprana edad, convirtiéndose en pilares en el éxito de los deportistas.
Este 10 de mayo, ellas celebraron el Día de las Madres desde las tribunas, en las áreas de competencia, ya sea gritando o apoyando a sus campeones, como entrenadoras, jueces, encargadas del cuidado de los participantes, como árbitros, asistentes y en la mayoría de los casos pendientes a la distancia de los resultados que ellos obtengan en la Olimpiada Nacional.
Al igual que lo han hecho sus hijos en cada una de sus disciplinas, ellas son ejemplo de entereza, al entregar todo siempre preocupadas por su bienestar, favoreciendo así su desarrollo integral, salud, entereza y felicidad.
A lo largo de su desarrollo personal y deportivo, las madres optimizan o dividen sus actividades cotidianas velando por los intereses de sus hijos, sin importar que el de ellas se vea afectado, todo por verlos realizados en lo que más disfrutan hacer, gozando sus éxitos y llorando sus derrotas.
En Hidalgo, como en todo el país, hay muchos ejemplos de mamás que viven intensamente el desarrollo deportivo de sus hijos, algunas de ellas, como la madre de Ericka Gómez “La Cucha” quien formó con su pareja toda una familia de deportistas, con dos seleccionadas nacionales de baloncesto y su hijo dedicado al balón mano.
La mamá de Jairo Montoya, quien más allá de impulsar su silla de ruedas tantas ocasiones en el marco de paralimpiadas o campeonatos nacionales, ha sido motor de su trayectoria que ha destacado hasta el ámbito internacional o las mamás de los atletas de olimpiadas especiales, que deben tener cuidados especiales con sus hijos, sobre todo cuando viajan para alguna competencia.
En todos los rubros de la vida es notable el papel que desempeñan las mamás, cuyos rostros y nombres no son los que aparecen en los medios de comunicación o en la tabla de medallas, pero sin su trabajo, seguramente tampoco estaría el de sus hijos.
