
Con su triunfo de 2 – 0 sobre el Tricolor, la escuadra de las barras y las estrellas acortó distancias en su duelo histórico con el conjunto azteca, ahora ya son 18 triunfos de los norteamericanos, mientras México se quedó en 33 y por supuesto se mantienen los 14 empates.
En el Estadio Alamodome de Texas se escribió un página importante para el libro que tendrá que repasar una y otra vez el director técnico Miguel Herrera, porque el Tri tienen que empezar a aprender sus lecciones, si no quiere que el combinado gringo le repita en declaraciones y sobre todo en la cancha, que “le tiene tomada la medida”.
El partido
Los primeros instantes del cotejo ambas escuadras buscaban imponer condiciones sobre el terreno de juego, sin embargo, serían los estadounidenses quienes se mostrarían mejor y con la pelota por más tiempo que los mexicanos.
A pesar del ligero dominio de los locales, las llegadas de peligro en ambas porterías eran escasas, el juego se centraba en el mediocampo y ninguno de los dos cancerberos se había tenido que emplear a fondo para mantener en cero su marco.
Después de 30 minutos, el duelo ya era parejo. México y Estados Unidos lo intentaban en todo momento pero no podían establecer un dominio claro sobre el rival, ni siquiera poner en aprietos a la zona defensiva de su contrincante. Las llegadas de peligro eran escasas.
La más peligrosa de la primera mitad fue mexicana, a los 40’ Gerardo Flores llegó a línea de fondo, levantó la cara y metió servicio raso a primer poste, en donde Eduardo Herrera prendió de derecha y su escopetazo terminó pegando en la red pero por la parte de afuera. Los primeros 45 minutos transcurrieron sin grandes emociones. Todo tendría que definirse en la segunda mitad.
Estados Unidos arrancó con todo el complemento y tomó la ventaja a los 48’. Jordan Morris se encontró con un rebote adentro del área mexicana, se acomodó y metió derechazo que pasó por debajo de las piernas de Cirilo Saucedo, que había realizado un buen achique.
Después de la anotación estadounidense, México se fue al frente en la búsqueda de la anotación del empate, sin embargo, los anfitriones se plantaban bien sobre la cancha del Alamodome y no permitían sobresaltos en su línea defensiva.
El Tricolor, con base en llegadas por las bandas y centros al área metía a su rival en su propio terreno de juego, poco a poco se jugaba menos tiempo en territorio mexicano y se percibía que en cualquier momento podía llegar el empate.
Estados Unidos amplió la ventaja con una gran jugada de Juan Agudelo a los 71’. Michael Bradley le puso un largo servicio al 17 de los estadounidenses, el ariete la bajó con gran técnica, recortó al centro del terreno de juego y metió escopetazo potente que se le fue por debajo del cuerpo a Cirilo Saucedo.
México respondió a los 73’. Luis Montes recibió la esférica, se puso de frente a la portería defendida por William Yarbrough, arquero de los Esmeraldas del León y sacó zurdazo que rozó el poste derecho del marco anfitrión. Los minutos finales transcurrieron y el marcador ya no se movió.
