En medio de un ambiente en el que surgen propuestas para evitar las corridas de toros y que este ánimo se reproduce en redes sociales y se vincula con otras voces de quienes se dicen protectores de los animales en general, cuando algunos grupos antitaurinos han recurrido a la violencia como ocurrió recientemente en España, los taurinos responden con nuevas generaciones de protagonistas en los ruedos.
Un ejemplo visible es el del becerrita Cristóbal Arenas “El Maletilla” , quien a su corta edad ya empieza a acumular un historial triunfador en diversas regiones del país y por supuesto a sumar la simpatía del público y de los propios personajes del ambiente taurino.
Mientras en algunos estados como Sonora y localidades de Veracruz, entre otras, han prohibido los espectáculos taurinos, en Hidalgo se ha declarado la fiesta brava como Patrimonio Cultural Inmaterial y si bien quienes están en contra exponen razones consistentes, lo cierto es que también del lado de la defensa hay argumentos sólidos y un trabajo constante.
Surgido de la Escuela Taurina Hidalguense “Jorge Gutiérrez” el pequeño Cristóbal Arenas es en sí mismo uno de sus argumentos a favor de los taurinos, pues así como aseguran que el toro bravo tiene su razón de ser en exponerse en el ruedo, el becerrista hidalguense es un ejemplo de la pasión innata, de la afición que no sólo no cambia con el tiempo, sino que tiende a fortalecerse hasta convertirse en un proyecto de vida.
En su más reciente actuación, en la Plaza de Toros “Ponciano Díaz” del municipio de Tula de Allende, “El Maletilla” volvió a obtener el par de orejas simbólicas por su faena y al igual que sucedió en Texcoco y hace unas semanas en Tabasco, recibió también el amplio reconocimiento del respetable.
Por cierto que en esa corrida celebrada en la tierra de Jorge Gutiérrez, uno de los matadores más trascendentes que ha dado Hidalgo, el triunfador fue Antonio García “El Chihuahua”, en el mano a mano que sostuvo con Uriel Moreno “El Zapata”, quien cortó una oreja y escuchó silencio, mientras que el norteño tuvo silencio en el primero de su lote y luego cortó par de apéndices.
Otra de las acciones con que responden los taurinos para fincar desde temprana edad el gusto y seguimiento en el ambiente de los toros, es el certamen novilleril que se lleva a cabo en la plaza de Tampico, Tamaulipas, donde se celebrará la tercera edición.
Este fin de semana comenzará el encuentro, que en su segunda tanda, en los primeros días de abril, tendrá al hidalguense Víctor Gallardo y al rejoneador Leonardo Zataraín, entre otros que buscan fortalecer una carrera en el ambiente taurino.
