“En cuanto a funcionalidad y prestación de servicios estamos al cien, los servicios son muy buenos para la ciudadanía porque lo merece y están pagando una cuota de 300 pesos al año, que es una cuota mínima de mantenimiento y en cuanto al proyecto general de lo que es el Complejo Deportivo Revolución Mexicana, como un gimnasio público, yo diría que estamos a un 80 por ciento”.
Precisó Salvador Franco Cravioto, director general del Instituto Hidalguense del Deporte (Inhide) a pregunta expresa sobre la calidad del servicio que presta el Complejo Deportivo Revolución Mexicana, el cual presenta algunos problemas en su infraestructura y en el funcionamiento de algunos aparatos de ejercicios.
Según lo comentan los propios usuarios, hay problemas evidentes como un boquete en el techo del gimnasio y algunas bicicletas que están descompuestas. Además señalan que en ocasiones resulta insuficiente el número de aparatos con que cuentan para cubrir la demanda y coinciden en que si bien las autoridades deben darle mantenimiento, los usuarios son corresponsables de que se utilicen correctamente y se mantengan en buen estado.
Las fallas fueron reconocidas por Franco Cravioto, quien puntualizó que son seis las bicicletas fijas que no están en funcionamiento, pero que se reparan a la brevedad en cuanto se pueden conseguir las refacciones necesarias y en razón de las cargas de trabajo para el técnico contratado, quien también se encarga de reparar las bicicletas móviles, de las cuales una decena sigue en proceso de reparación de frenos.
Con más de 3 mil usuarios, anualmente en el CDRM se recauda aproximadamente millón de pesos, de los cuales la mayoría se destina al mantenimiento de las instalaciones, pues solamente se paga a dos colaboradores de esa partida, ya que el resto cuenta con ingresos director de Gobierno del Estado.
El titular del Inhide aseveró que los recursos se manejan adecuadamente “los recursos se conducen de manera perfectamente transparente y de acuerdo a la normatividad aplicable, es un proyecto de ingresos propios, el punto de equilibrio es precisamente de un millón de pesos al año, que es la meta mínima de lo que tenemos que recaudar para hacer autosustentable la instalación, aunque desde luego la meta es lograr más ingresos para darle servicios a más gente”.
Añadió que con apoyo del gobernador del estado, José Francisco Olvera Ruiz, esta semana se ha puesto en marcha la última etapa de remodelación de este emblemático escenario deportivo de la entidad, la cual podría estar terminada entre febrero y marzo del próximo año, para culminar una gran obra deportiva que se ha desarrollado en dos sexenios de administración estatal.
