En el lugar 14 de la tabla de cocientes, en el 15 de la general con apenas 16 unidades en 15 partidos, con 21 goles a favor pero también 19 en contra, con cuatro derrotas ante su público en casa y otra más de visitante, aún así, los números son benévolos con la Máquina Cementera de la Cruz Azul, que pese a todo puede esperar “un milagro” por supuesto si se ayuda con triunfos en los duelos que le restan en el Apertura 2016 de la Liga MX.
Por supuesto que parece prácticamente imposible que se den las combinaciones necesarias para que la Máquina se incluya como el octavo invitado a la Liguilla, pues tendría que ocurrirle una tragedia a ocho equipos y que los cementeros derroten a Pachuca y León, de preferencia con marcadores amplios.
Empero, los jugadores de la Máquina no pueden pensar y actuar distinto, deben creer en que se disputan la calificación y por lo menos dejar en sus seguidores una imagen de mayor intensidad hacia el final de la fase regular del torneo y el Clásico Hidalguense se presta para ello.
Un clásico encierra mucha pasión, la camiseta se siente con mayor fuerza en la cancha y en la tribuna, así que los jugadores azules tienen que poner un mayor empeño, dejar atrás el hecho de haber sido eliminados de la Copa MX, de lo difícil que fue el final de la era de Tomás Boy y darle a sus seguidores un nuevo aliento.
En este sentido enfrentar a los Tuzos del Pachuca en la jornada 16 parece ideal, aunque para los objetivos cementeros es un compromiso de mucho peso, pues se trata nada menos del actual campeón del futbol mexicano y que en la actual competencia lucha por el liderato general.
Los Tuzos con sus 30 puntos, la ofensiva más poderosa con 32 goles, saben de la intensidad que tendrá Cruz Azul, pero sobre todo se ocupan en sus propias posibilidades y es un triunfo este sábado a partir de las 17:00 horas contra la Máquina, les aseguraría lugar entre los cuatro primeros de la clasificación general, con los beneficios que eso conlleva para jugar la Liguilla.
El ambiente que se vive al interior del campamento Tuzo es ideal, el técnico Diego Alonso le ha dado la razón a su directiva que lo detuvo en los tiempos difíciles y ahora hasta se ocupan de superar marcas, pero sobre todo se enfocan en defender su título y saben que en el camino ganar el Clásico Hidalguense se sumaría para una temporada más completa.
La tranquilidad y optimismo que se vive en el conjunto de la Bella Airosa, con elementos que se suman desde las Fuerzas Básicas, el regreso de Rodolfo Pizarro y por supuesto el gran apoyo que reciben de la afición, se muestra en resultados, pues llevan siete duelos sin perder y tres victorias consecutivas.
