Ante una plaza que lució a cerca de los tres cuartos de su capacidad, con una porción importante de público que mostró escasa convicción, culminaron los festejos taurinos de la Feria Hidalgo 2015, con una corrida predominantemente de taurinos locales.
En este contexto el clima se tornó álgido cuando Antonio Lomelín tuvo que terminar con un toro lastimado sin lidiarlo y falló en múltiples ocasiones con el acero, en el desconcierto el torero hizo un además que se interpretó como falta a la autoridad y recibió una amonestación.
Para resolver el mal momento el pachuqueño Pablo Samperio recibió de rodillas a su siguiente toro, expuso el físico constantemente para arrancar la ovación del respetable y volverlos a meter en la corrida, lo que pudo lograr sin embargo al fallar con la espada perdió la oreja, que tímidamente fue pedida por una pequeña porción de los espectadores.
Enseguida regresó Lomelín para reivindicarse, el esfuerzo que hizo por agradar lo llevó a emocionarse hasta las lágrimas, hubo quienes pidieron la oreja y el juez la concedió, sin embargo otros no estuvieron de acuerdo, aunque poco lo manifestaron mientras el diestro dio la vuelta al ruedo con su trofeo.
De esta manera la oportunidad quedó puesta para que triunfara el español Jaime Martínez, quien tomó su alternativa en el coso pachuqueño apadrinado por Samperio, el ibérico no desaprovechó y conquistó su segunda oreja de la tarde, para luego salir a hombros.
Así que para la casa sólo se quedó la oreja que consiguió Lomelín, quien también mató un tercero de regalo en el que obtuvo silencio. Pablo Samperio cosechó palmas en su lote y el rejoneador de Atitalaquia, Leonardo Zataraín escuchó ovación.
LOMELÍN CON SILENCIO EN TLAXCALA
En la víspera de su presentación en la “Vicente Segura” de Pachuca, el hidalguense Antonio Lomelín se presentó en la Plaza Jorge “Ranchero” Aguilar de Tlaxcala, donde se iniciaron los festejos taurinos de feria, en honor al Manto de la Virgen de Ocotlán.
Ante una mediana entrada, Lomelín sólo pudo tener silencio en su presentación y además al negarse a matar al toro de La Gasca, fue sancionado con un año de suspensión en esa plaza. Por su parte Oliver Godoy también tuvo silencio, mientras que el triunfador de la tarde fue el torero local Angelino de Arriaga, quien cortó par de orejas, seguido de Gerardo Adame, mientras que Ricardo Fraustro tuvo ovación y Ernesto Javier “Calita” escuchó palmas.
