El próximo domingo saldrá un campeón de la cancha del Estadio Olímpico Universitario en la capital del país, donde hace cuatro años, cuando también consiguieron 35 puntos en la fase clasificatoria del torneo, levantaron su título más reciente contra Monarcas Morelia.
Aquella ocasión pese a su buena temporada no pasaron en primer lugar de la tabla general pues tuvieron más 14 en su diferencia de goles, por más 17 de su rival en la final del apertura 2015, los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que entonces se quedaron solamente en cuartos de final.
La historia de esta final ya tiene 90 minutos de adelanto y ahora son los norteños los que tienen la mayor posibilidad de coronarse, tras ganar 3 – 0 el duelo de ida, pero sobre todo porque los Pumas volvieron a mostrar su cara débil, la que han enseñado durante la Liguilla, mientras que Tigres luce entero, con buen funcionamiento colectivo y elementos desequilibrantes.
EL PARTIDO DE IDA
El pletórico Estadio Universitario vistió sus mejores galas para recibir el primer capítulo de la Gran Final del Apertura 2015 de la Liga MX. Con dos viejos conocidos en las bancas, los primeros minutos fueron de total estudio, pero el maestro fue el primero en atreverse en ir al frente.
La velocidad y el control del esférico fue la propuesta de los de Ricardo Ferretti para atacar el área de los Felinos de Guillermo Vázquez. Jürgen Damm y Javier Aquino comenzaron a llegar a línea de fondo nutriendo de balones a los delanteros de Zuazua; aunque el primer aviso llegó con disparo de fuera del área de Jesús Dueñas, el cual fue bien desviado por el Piklolín.
Por su parte los del Pedregal apostaron por los trazos largos, mismos que fueron contenidos en su mayoría por la zaga de Tigres. Fue en una llegada por el centro, donde Javier Aquino cedió el balón a Rafael Sobis, quien recibió de espaldas en el área y cayó tras un contacto de Javier Cortés, por lo que el silbante señaló el penal, el cual fue cobrado con fuerza por André-Pierre Gignac para dar la ventaja a los de casa.
Minutos más tarde los de la Universidad Nacional intentaron responder y estuvieron cerca de empatar con un remate de Matías Britos que se fue apenas por encima del travesaño. Con la ventaja Tigres tomó más confianza y comenzó a atacar con más gente, Jesús Dueñas e Israel Jiménez le hicieron pasadas a Jürgen Damm y fue en una triangulación entre ellos, que el 29 mandó un servicio que llegó hasta el límite del área, donde Javier Aquino lo bajó, recortó al centro y disparó a segundo poste para colocar el 2-0.
Tras el segundo tanto los pupilos de Ferretti bajaron un poco el ritmo y replegaron líneas para ceder la iniciativa en busca de un contragolpe que pudiera ser definitivo; en tanto, Pumas fue al frente obligado por el resultado.
En la segunda mitad la estrategia se mantuvo y el partido se convirtió en un ida y vuelta, Pumas intentó por los dos costados enviar centros y hacer daño en la puerta de Nahuel Guzmán, pero los centrales de Tigres no permitieron que ningún balón llegara a sus manos.
Mientras los Pumas no encontraron camino, los Tigres siguieron generando peligro con base en la verticalidad y fue con una llegada por izquierda que Aquino mandó un centro que Gerardo Alcoba no pudo rechazar correctamente, el esférico fue conectado de gran forma por el francés, el disparo fue rechazado por el guardameta, pero el rechace cayó en los pies de Rafael Sobis quien marcó el tercero para los de Zuazua.
Con el tercero en el marcador los de casa adelantaron líneas y tomaron el control del balón para darle la mayor circulación y así ver pasar el tiempo, ante unos Pumas que con más voluntad que con orden trataban de romper el ritmo de los de Nuevo León, quienes tuvieron la última oportunidad en los pies de José Rivas quien no pudo fusilar a Palacios y así culminó el encuentro.
