El duelo entre Honduras y México en el marco de la eliminatoria mundialista en Concacaf resultó mucho menos vistoso de lo que se especulaba, la escuadra local fue sorpresivamente menos peligrosa de lo que se anticipaba, sin embargo para la escuadra azteca el partido resultó útil.
La utilidad no se mide sólo en los tres puntos, con los que el equipo mexicano llega a seis, con diferencia de más cinco en el goleo y sin recibir anotación, sino que rompe una racha de 22 años sin ganar en territorio hondureño y sobre todo le da confianza y solidez al inicio del proceso con Juan Carlos Osorio al frente de la dirección técnica.
EL PARTIDO
El cotejo en la grama del Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, Honduras, arrancó con intensidad, desde el primer minuto ambos pelotones fueron con todo por el control y la posesión de la pelota. El calor y la humedad se sentían fuerte sobre el terreno de juego.
Conforme transcurrían los minutos el conjunto mexicano se hacía más de la pelota que su rival, sin embargo después de 30 minutos no transcurría nada en el Olímpico Metropolitano, el Tri intentaba construir las acciones que provocaran las llegadas claras de gol, sin embargo, no conseguían romper el cerco defensivo de los anfitriones, que en base a fuerza desmedida y mucha intensidad conseguían controlar a los visitantes.
El encuentro tuvo que detenerse unos instantes a los 38’, después de que Javier Aquino, tras recibir una falta de Wilmer Crisanto, le cayó con todo el cuerpo encima a Luis Garrido sobre la rodilla derecha, provocándole una grave lesión al jugador catracho, que tuvo que abandonar el terreno de juego.
Ya en el complemento, Raúl Jiménez dejó escapar la más clara a los 55’, Andrés Guardado, capitán del combinado mexicano, tomó la de gajos en tres cuartos de cancha y observó el movimiento de Hernández, el mediocampista del PSV le sirvió una gran bola, el ariete la bajó y de media vuelta sacó zurdazo que Valladares desvió, la pelota le cayó a Raúl Jiménez, que frente a la portería y sin marca voló la esférica.
La mayor calidad Tricolor se vería reflejada en el marcador a los 66’, Jesús Manuel Corona, futbolista que acababa de entrar al cotejo, tomó de “inglesita” la bola en los linderos del área y sin dejarla caer prendió derechazo que entró pegado al poste derecho de la cabaña catracha.
Los aztecas ampliaron la ventaja a los 72’ por conducto de Jürgen Damm, otro futbolista que no tenía mucho en el terreno de juego. El jugador de los Tigres de la UANL le robó el balón por la banda derecha a un hondureño, entró al área local y observó que Valladares intentó adivinar que mandaría centro, aprovechando ese descuido del cancerbero para colocarla entre el poste y él. Así México camina rumbo a Rusia 2018.
