
Romina González Mercado ya recibió su invitación, de hecho es la segunda ocasión en que la entrenadora le sugiere que se sume a los trabajos de la especialidad “visiblemente tiene facultades, tiene elasticidad y algo que es muy importante en este deporte es la coordinación, ella la tiene” comentó la especialista.
Agregó que la pequeña de siete años de edad, perteneciente al grupo Eslizón del segmento Saurios en el curso que ha sido dedicado este año al cuidado del medio ambiente, tienen además de estas cualidades una actitud competitiva y es disciplinada, elementos que hacen muy atractivo que acepte la invitación.
Romina también manifiesta liderazgo, sus compañeros siguen sus movimientos, la rodean cuando hace alguna maniobra de las que practica en gimnasia o en ballet, disciplinas en las que se ha desarrollado durante más de dos años y por supuesto le han permitido la elasticidad que en ocasiones muestra sin reparar en calentamiento alguno, amén de su ímpetu infantil.
Romina González estudia en el Instituto Lestonac y aunque reúne muchas virtudes para desarrollar una carrera deportiva, paralelamente a su preparación académica, actualmente presenta una debilidad que ya atiende su familia: la alimentación, ya que su actividad no es proporcional a lo poco que come, sin embargo en ningún momento de día baja su intensidad.
Dentro del curso, Romina ya visitó el Bioparque Estrella en el Estado de México, el parque Ecológico de Cubitos, fue al cine a ver una de las películas infantiles más populares, ha convivido con águilas, víboras, halcones, lagartos y sin embargo su sonrisa más pronunciada es cuando acude al CEAR, disfruta el deporte y lo lleva consigo.
