La Comisiòn Estatal de Derechos Humanos dio a conocer el diagnóstico penitenciario correspondiente al segundo semestre del 2015 el cual recapitula diferentes actividades y acontecimientos ocurridos en los Centros de Reinserción de la entidad.
Población penitenciaria:
Con relación a la población penitenciaria esta tuvo una disminución de 69 internas e internos, con relación al primer semestre del 2015.
Gobernabilidad:
En los CERESOS y Cárceles Distritales, existe gobernabilidad; no obstante las autoridades penitenciarias deben continuar supervisando que al interior de éstos no surjan grupos que quieran ejercer algún tipo de control.
Reinserción social:
Al igual que en el primer semestre de 2015, la población penitenciaria que realiza una actividad laboral continua oscilando en un 80% del total de la población, siendo la más importante la carpintería.
Con relación a las actividades educativas más comunes en los CERESOS de la entidad son la alfabetización, la instrucción primaria y secundaria; con relación al 2015 se tuvo un incremento de 878 personas capacitadas en comparación con el 2014.
Los deportes que de manera más frecuente se realizan son fútbol, basquetbol y voleibol, sin embargo los espacios son reducidos o no idóneos pero en el caso de la Cárcel Distrital de Zacualtipán de Ángeles, es inexistente.
De los 18 establecimientos penitenciarios en el Estado, solo 7 cuentan con médico adscrito, por otro lado Jaltocán, Huichapan, Jacala, Mixquiahuala, Molango, Tenango de Doria, Tulancingo y las Cárceles Distritales de Atotonilco, Tizayuca, Zacualtipán y Zimapán no cuentan con médico adscrito, sin embargo se apoyan de la Secretaría de Salud en el Estado para proporcionar atención médica a las personas internas.
En el segundo semestre del 2015 se presentaron 3 defunciones; 1 en el CERESO de Ixmiquilpan, 1 en el CERESO de Pachuca y 1 en el CERESO de la Huasteca.
En el segundo semestre del 201 se presentó la fuga de 4 internos, en la cárcel distrital de Tizayuca en septiembre de 2015 se fugaron 3, logrado recapturar a uno, lo mismo ocurrió en el CERESO de Molango que en el mes de diciembre se fugó un interno. La capacidad para albergar a la población penitenciaria se encuentra totalmente rebasada, tiene un sobrecupo del 284%.
Luego de este diagnóstico la comisión emitió una serie de propuestas entre ellas:
Continuar con el cumplimiento a Convenio suscrito por el Gobierno Federal y el Estado de Hidalgo para el traslado de procesados y sentenciados del fuero federal, a los centros federales de reinserción social, como se hizo en el año 2015. Con esa medida se despresuriza la población existente.
Agilizar la construcción de un nuevo Centro de Reinserción Social en el Estado, el cuál cuente con una capacidad mínima para internar a 1, 500 personas: con ello se logrará la baja de la sobrepoblación en algunas de las instituciones penitenciarias.
Evaluar las gestiones y acciones que se han realizado para adaptar los protocolos de los Centros de Reinserción Social de la entidad al Nuevo Sistema de Justicia Penal.
