La incógnita sobre el nuevo invitado al máximo circuito del futbol mexicano empieza a despejarse este sábado, con el partido de ida de la gran final de temporada en el Ascenso MX, que disputarán los Rayos del Necaxa y los Bravos de Juárez, a partir de las 20:00 horas en el Estadio Victoria.
El conjunto necaxista llega como favorito a esta contienda por el desempeño que tuvo en el recién concluido Torneo Clausura 2016 y porque sus rivales en turno han tenido una espera de casi un mes y aunque han sido intensos sus entrenamientos, pudieran estar fuera de ritmo.
Además en la temporada regular, el Necaxa le ganó por la mínima diferencia a los Bravos en la ciudad de Aguascalientes, pero eso fue en la fecha tres a finales de enero y aunque fue una de las ocho victorias necaxistas y un de las cinco derrotas de los fronterizos, ahora no son más que datos y recuerdos.
Lo que está en juego por supuesto es lo que le da el verdadero significado a este encuentro, es el momento para el que se preparan los equipos de la categoría de plata durante todo un año, claro que solamente dos pueden llegar a éste y no aprovecharlo implicaría un ciclo más de espera.
Esto carga de un especial nerviosismo a las finales de temporada, los aficionados se frotan las manos a la espera de que en el siguiente torneo puedan ver en sus estadios a los equipos más populares del futbol mexicano, pero también está la incertidumbre, pues de no lograrse la lucha comienza desde abajo, el título anterior se queda en la vitrina y sus colores serán sólo uno más de los que buscará superar los 22 ó 23 puntos en 15 jornadas para asegurarse un lugar en la Liguilla.
El camino es muy largo, por eso no se puede quedar nada en los siguientes 180 minutos, la entrega debe ser total en ambos bandos y al mismo tiempo los jugadores han de mentalizarse para mantener la calma, no desesperarse en caso de un resultado parcial adverso, no caer en provocaciones y mantener la concentración hasta el final.
El Necaxa en este torneo dejó en el camino a los Correcaminos de la Universidad de Tamaulipas, a los Potros de Hierro del atlante que buscaban celebrar sus 100 años con el regreso a la elite del balompié azteca y a los Mineros de Zacatecas del Grupo Pachuca, en cada caso con un buen manejo de su condición de local y en general de la carga que representa una fase final.
Por su parte los Bravos de Juárez terminaron el torneo anterior con 20 puntos en el décimo escalón de la clasificación general. En la última jornada, ya sin posibilidades de meterse a la fiesta, le ganaron 3 – 0 a los líderes, Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, así se despidieron de sus seguidores y por supuesto dejaron en ellos la esperanza de regresar semanas más tarde para coronarse y obtener el ansiado ascenso, eso será la siguiente semana, pero el camino al título de temporada empieza a construirse desde mañana.
