La presidenta Claudia Sheinbaum firmó el decreto de reforma constitucional que establece el requisito de nacionalidad mexicana única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. La medida comenzará a aplicarse en 2028.
La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, informó en la conferencia matutina que la reforma se publicará este miércoles en el Diario Oficial de la Federación, tras recibir el respaldo de dos tercios de ambas cámaras del Congreso y de 22 legislaturas estatales.
“Si alguna de las personas tuviera doble nacionalidad, puede renunciar a ella previo a registrarse ante el Instituto Nacional Electoral”, explicó.
El texto modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Establece que quienes encabecen los poderes ejecutivos federal y estatales deberán ser mexicanos por nacimiento y no tener otra nacionalidad, o renunciar a ella antes de pedir su registro. Además, quienes ocupen esos cargos tendrán prohibido adquirir otra nacionalidad, usar pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos de otra ciudadanía o acogerse a la protección diplomática de otro Estado.
Alcalde precisó que aún deben emitirse las disposiciones reglamentarias que definirán cómo se acreditará la renuncia y qué autoridades mexicanas y extranjeras intervendrán. El Congreso y las entidades federativas deberán adecuar su legislación para la aplicación desde 2028.
Sheinbaum presentó la iniciativa a finales de agosto, con el argumento de que quienes dirijan el Ejecutivo federal o los gobiernos estatales deben representar exclusivamente al país y evitar conflictos por otra nacionalidad. Partidos opositores sostuvieron que la exigencia restringe derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad, en particular de quienes emigraron o nacieron en el extranjero.
El motivo para restringir el acceso a ciudadanos con doble nacionalidad, dijo la presidenta, es garantizar que los gobernantes sólo representen a un país.

