Colapsado e inservible se encuentra la fosa séptica del fraccionamiento Rancho Chapultepec que se inundó el pasado 6 y 7 de septiembre durante el desbordamiento del río Tula.
“Las aguas negras se regresan por la taza, por las noches las casas se llenan del olor a drenaje”, señalaron los vecinos que han comenzado a regresar a sus casas.
El lodo de las aguas negras del río tula, tapó la red de drenaje, y a seis meses de los ocurrido, el lodo ya se convirtió en piedra, por lo que el agua no fluye correctamente, “cuando le bajas a la taza, tarda en irse el agua, así también en la tarje, la coladera y los lavabos”, señaló Angélica Marisol representante del fraccionamiento.
Los afectados, han solicitado el gobierno municipal que les preste un vactor para destapar las coladeras, sin embargo, no han recibido respuesta, mientras que adicionalmente se ingresó oficio a los tres niveles de gobierno para la construcción de una nueva fosa séptica.
“Nos dicen que no hay presupuesto para una nueva fosa”, indicó la representante de la colonia.
La fosa séptica a cielo abierto genera mal olor, y un foco de infección para los habitantes de este lugar.
Río Tula sin desazolvarse
Ya pasaron más de seis meses de las históricas inundaciones y a unas semanas de que inicie la temporada de lluvias, no se han realizado la limpieza del río, desde el día de las inundaciones, en medio del afluente se encuentran árboles que fueron arrastrados por la corriente, puentes peatonales derribados, una pipa y un carro compacto que siguen en medio del río.
“No hay presupuesto para retirar los árboles que arrastró la corriente, no hay dinero para retirar la pipa, cuando nuevamente crezca los niveles del río, todo eso va obstruir el agua y provocará nuevas inundaciones”, indicó Rodolfo Hidalgo Trejo damnificado.
Las limpiezas de las casas continúan.
Debido a la falta de apoyo, algunas viviendas no han podido ser limpiadas, como la ubicada en la calle Francisco Márquez donde hasta ahora comenzaron a retirar el lodo acumulado.
“Pues no teníamos dinero para las reparaciones, tenemos que quitar el aplanado, la loseta y tirar a la basura todos los muebles, todo es pérdida total”, señaló Dora Huerta García, afectada.






