Tres mil pesos de multa les cobraron a cada uno de los cinco evangélicos por profesar su religión sin pedir permiso en las comunidades de Rancho Viejo y Coamila. Los religiosos fueron retenidos desde el sábado y liberados la noche de este domingo.
La controversia surgió porque un grupo de alrededor de 40 personas acudieron a Rancho Viejo a realzar un evento evangélico lo cual molestó a los representantes comunitarios, ya que dicen, omitieron dar aviso según el acuerdo previo tomado entre los representantes religiosos y los comunitarios.
Las cosas se salieron de control debido a que con las actividades de los evangélicos, se interfirió con una misa de católicos, situación por la cual quedaron retenidos y un par de horas más tarde fueron puestos en libertad la mayoría de las personas bajo condicionamiento.
Sin embargo, Rogelio y Ricardo de apellidos Hernández Baltazar, José Silverio Gutiérrez Bautista, Juan Nicolás Hernández Solórzano y Diego Hernández, habitantes de Coamila, fueron retenidos durante mas tiempo ya que trascendió, fueron los organizadores del evento evangélico.
Al lugar para mediar el asunto acudió el director de Concertación y Asuntos Religiosos, Antonio Vital Pérez; tras varias horas de pláticas fueron liberados no sin antes pagar una multa.
