Rechaza la presidenta del Consejo Supremo Hñahñu Anayelí Mejía Reséndiz, las cifras presentadas en la conferencia matutina de este viernes del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, respecto a las cifras de deportaciones de mexicanos en el vecino país del norte.
Manifestó que el número de mexicanos deportados de enero a mayo del 2019, es de 89 mil 185 y si la cifra es comparada con el total del año 2018 que fue de 190 mil 277, se puede observar un comportamiento similar, lo que nos muestra que los datos anunciados por el presidente AMLO la mañana de este viernes son incorrectos, y no ha disminuido un 30 por ciento como lo mencionó, ya que por el contrario observamos un aumento progresivo mensual.
Añadió que de una población de casi 57 millones de latinos en EE.UU., más del 63 por ciento es de origen mexicano, es decir, más de 36 millones de personas, de los cuales 368 mil son hidalguenses, quienes radican principalmente en los estados de California, Texas, Florida, y Georgia.
Aseguró que en este tipo de casos, se trata principalmente de quienes se encuentran en la indefensión total ante la amenaza de deportación masiva de parte del presidente Donald Trump, que en lo que va del año ha deportado a dos mil 429 hidalguenses y se espera que la cifra se incremente.
Mejía Reséndiz, afirmó que en diferentes estados hay Ciudades Santuario para migrantes como: Dallas, Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston, entre otras, sin embargo ciertos estados debido a la presión de presidente Trump, han endurecido las políticas antimigrantes, como es el caso de Miami y Orlando, anteriormente Ciudades Santuario del estado de Florida, donde viven más de 30 mil hidalguenses.
Señaló que al mismo tiempo es preocupante la separación de familias que tienen su vida allá, y muchos otros son el sustento de sus hijos y papás acá, a ellos dijo, les apoyamos de manera gratuita en sus trámites norteaméricanos, también hemos recibido llamadas y mensajes desde los Estados Unidos de migrantes.
Aseveró: “A estos les brindamos asesoría legal, quienes nos han dicho: nuestros hermanos, padres, esposos que trabajan y contribuyen al desarrollo de ambos países, tienen miedo de ser deportados, en verdad es muy triste”.
