Reconoce el delegado de programas sociales del gobierno federal en el estado, Abraham Mendoza Zenteno, que en la zona sur de la entidad no se ha podido acabar con el robo de combustible, debido a que existe un patrón delincuencial donde los habitantes muchas veces toman este delito como una manera de allegarse de dinero fácil y rápido.
El funcionario federal, dio a conocer que hay personas en esta actividad que han hecho grandes fortunas con la extracción ilegal de combustible, lo cual lamentablemente es tomado como ejemplo por algunos habitantes de las localidades donde atraviesan los ductos, ante ello la región de Tula debe ser considerada como un foco rojo para una mayor atención de las autoridades de todos los niveles.
Al mismo tiempo, manifestó que la gravedad del robo de combustibles es tal que en tramos de cien metros de ducto se pueden registrar hasta 50 tomas clandestinas, lo que indica la magnitud de robo que se hace a la paraestatal por estos medios, además de que representa fuertes pérdidas económicas y por ende grandes ganancias para los delincuentes.
Mendoza Zenteno, añadió que son varias regiones donde se registra este tipo de delito entre ellas, Tulancingo en demarcaciones como Cuatepec y Santiago Tulantepec y en Tula, en lugares como Tlaxcoapan, Atotonilco, Tezontepec , Tlahuelilpan y Tepetitlán además en sitios como San Agustín Tlaxiaca, que son regiones donde atraviesan los ductos de Pemex.
Así también, destacó que Hidalgo es el estado que más tomas clandestinas registra, pero también donde más se combate por lo que señaló, se debe continuar con los trabajos que realiza el gobierno federal en el entorno de este delito que involucra a muchas personas.
De igual forma, aseguró qué se tiene que trabajar para restructurar el tejido social para que los ciudadanos eviten tanto la compra de hidrocarburos robados, así como la ayuda que puedan dar a estos grupos y sobre todo que dejen de ser ejemplo de obtener dinero fácil.
