A fin de evitar que la población incurra en actividades ilegales como ordeña de ductos o la venta de combustible, el dirigente del Movimiento por la Tierra, Francisco Chew Plascencia, manifestó que es necesario que se reactive el campo en la región sur de la entidad.
Después del accidente que se registró en el municipio de Tlahuelilpan dónde estalló un ducto de Pemex, provocado por una toma clandestina, el activista aseguró que es necesario que a la par de los anuncios realizados por el presidente Andrés Manuel López Obrador para entregar becas a los jóvenes y apoyos a los adultos mayores también se haga una reactivación en el sector primario.
Chew Plasencia, reiteró que esa zona del estado tiene una vocación eminentemente agrícola, la cual fue abandonada por muchos gobiernos lo que derivó en que la entrada de grupos dedicados al robo de combustible se aprovecharon de la situación de las familias de esa región y realizarán una base social en la venta ilícita de combustible o la ordeña de ductos.
De igual manera destacó la necesidad de que se dé un reajuste en los programas agrícolas para impulsar la vocación que se tiene en la región en el cultivo de hortalizas, así como de semillas por lo que dijo se tiene que hacer todo un programa integral que beneficie a los campesinos que además de ser los más olvidados, no cuentan con alternativa alguna de desarrollo.
Francisco Chew, añadió que lamentablemente con el incidente que se registró en el ducto de la comunidad de San primitivo, hay una criminalización de la población y se ha dejado de lado el verdadero problema que son los grandes huachicoleros llamados de cuello blanco entre los que destacan ex funcionarios y políticos de diferentes niveles que deben ser investigados y sancionados.
Afirmó que no se puede pasar por alto que sólo el 20 por ciento del robo de combustible proviene de tomas clandestinas el resto se practica en niveles directivos dentro de Petróleos mexicanos, por lo cual puntualizó, que es necesario y urgente que el gobierno ponga un alto a los señalamientos que sufre no sólo la población de Tlahuelilpan y la región de Tula, sino de todo el estado al calificarlos de huachicoleros.
