Comprar roba en boutiques sin poder probarse las prendas, son una de las nuevas normas implementadas en la ciudad de Tula de Allende como parte de los acuerdos para la reapertura de los comercios denominados no esenciales.
Los comerciantes del primer cuadro de la ciudad que en un gran porcentaje son tiendas de ropa, tienen que acatar esta nueva medida sanitaria, “esta mega complicado, imagínese que se comprar una ropa y ni siquiera puede medírsela, los clientes no pueden manipular las prendas, cómo me compran una prenda sin saber si le queda o no”, señaló Luis Hernández dueño de una de estos establecimientos.
En las nuevas reglas, los clientes no podrán manipular las prendas y tampoco podrán utilizar los probadores.
Fue así como los comerciantes de Tula vivieron el primer día de la nueva normalidad en donde además se instalaron tapetes sanitizantes en las entradas de los locales, gel antibacterial, y limpieza constante en los locales.
En el primer día de la nueva normalidad, las ventas fueron pocas, a pesar de que se vio más gente en las calles, las personas solo adquieren productos de primera necesidad.
