
A través de Clint Dempsey los norteamericanos tomaron ventaja cuando apenas corría el primer minuto del encuentro y aunque parecía que podían ir por más para asegurar el encuentro, el partido se trabó en el medio terreno sin mayor peligro en ninguna de las dos metas.
Para la parte complementaria ambos estrategas realizaron movimientos, buscaban darle salida a sus conjuntos, pero eso no representó que se pudieran producir más anotaciones y hacia la recta final parecía que todo quedaría en una victoria por la mínima diferencia para los estadounidenses.
Al minuto 82 Andrew Ayew empató el marcador y se armó la fiesta africana en las tribunas, pero poco les duró el gusto, pues apenas cuatro minutos más tarde, John Brooks Jr., uno de los elementos que entró de refresco para la segunda parte puso el gol que sería definitivo en el marcador.
Antes de este cotejo, Irán y Nigeria regalaron el primer empate sin goles del Mundial, en duelo en el que apenas hubo un total de 17 disparos, de los cuales apenas nueve llevaron dirección de portería, Nigeria ejecutó seis y los iraníes apenas tres.
La otra cara de la moneda en la fecha de la primera jornada, fue el equipo de Alemania, que apabulló 4 – 0 a Portugal, con una actuación muy discreta de Cristiano Ronaldo, en contraste con Thomas Müller quien logró tres de las anotaciones teutonas.
Además de una mejor coordinación en conjunto, Alemania tuvo mayor contundencia y la fortuna de su lado, pues Pepe, uno de los mejores en la cancha para los lusitanos recibió tarjeta roja al minuto 37, cuando ya su equipo perdía por dos goles, uno de ellos por la vía del penalti apenas al minuto 13 de acciones.
Era tal el descontrol de los portugueses que justo antes de irse al descanso de medio tiempo recibieron el tercero, segundo en la cuenta de Müller, que también cerraría el marcador al 78, ante un conjunto desdibujado, sin ambición, ni profundidad.
La estadística final del encuentro da cuenta de lo apretado que estuvo el accionar, pero los alemanes fueron mucho más certeros, pues dispararon 13 ocasiones y metieron cuatro, mientras que sus rivales apuntaron 14 veces y no metieron ninguna, además la posesión de la pelota fue de 54 por ciento para los teutones y 46 para los lusitanos, los tiros de esquina, fuera de lugar también estuvieron muy parejos.
