- Rocío Ruiz de la Barrera dictó la conferencia “Un acercamiento a la violencia en el recién creado estado de Hidalgo”; 55 causas ilustran el contexto social de aquella época
El caso de un hombre acusado de peculado por la cantidad de ocho pesos figura entre las 55 causas penales trasladadas del Estado de México al naciente Tribunal de Justicia de Hidalgo en el año 1869, las cuales hoy son resguardadas en el Archivo Histórico del Poder Judicial.
La persona tenía más de 70 años de edad cuando fue denunciada por desviar recursos provenientes de la recaudación de impuestos a productores de pulque, refirió la directora del Colegio del Estado de Hidalgo, Rocío Ruiz de la Barrera, al dictar la conferencia “Un acercamiento a la violencia en el recién creado estado de Hidalgo”.
El legajo de expedientes judiciales incluye dos causas referentes a bandas famosas de plagiarios, así como un caso de sevicia donde una mujer fue lesionada por su marido con una bayoneta, y “se atrevió” a denunciarlo porque no tenía dinero para sus curaciones.
“Detrás de estos asuntos se entiende cómo se vivía en aquella época, cómo se cobraban los impuestos, cuáles eran los procedimientos. Permite ver el tejido social de entonces”, dijo la académica.
La conferencia magistral impartida por Ruiz de la Barrera forma parte de las actividades conmemorativas del 150 aniversario del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo (TSJEH).
Ante magistrados encabezados por la presidenta del TSJEH, Blanca Sánchez Martínez, consejeros, jueces, funcionarios, personal del Poder Judicial, estudiantes y público en general, la ponente explicó que entre las 55 causas no se encontró ninguna relacionada con deudas de juego, pero muchos casos hacen referencia a riñas por dinero.
Citó que en el siglo XIX las armas blancas eran algo cotidiano. Cuchillos, machetes, hachas y otros objetos eran en realidad instrumento de trabajo de los hombres, pero bajo los efectos del alcohol los utilizaban para atacarse.
Otro caso singular es el pleito entre un polaco y un austriaco, que no terminó en homicidio pero sí se comprobó que uno de ellos buscaba al otro para matarlo por celos.
De acuerdo con Ruiz de la Barrera, la gran mayoría de los involucrados en las 55 causas penales eran hombres de entre 20 y 40 años de edad, casados y con un oficio. Todos los procesados confesaron lo que hicieron y cumplieron su pena. Con excepción del homicidio, que ameritaba prisión, en los demás delitos el castigo consistía en hacer trabajo relacionado con obra pública.

