Continúa la falta de agua en la zona de fraccionamientos de Atotonilco de Tula, principalmente en Senderos el Pedregal y Ciudad Bicentenario en donde desde hace años el gobierno municipal a través del organismo operador de agua potable no les ha cumplido con el servicio del vital líquido.
Las cientos de viviendas tiene agua de manera esporádica, algunas pasan semanas enteras sin el servicio, “pero el recibo de cobro ese si es puntual” señaló una de las mujeres afectadas por el servicio.
Los ciudadanos en diversas ocasiones han optado por manifestarse cerrando la carretera federal Jorobas Tula, para presionar a las autoridades municipales para que tengan un poco de agua.
Los afectados culpan a Julio Cesar Ángeles Mendoza alcalde con licencia y ahora diputado federal del desabasto, ya que este personaje dio los permisos para la instalación de los fraccionamientos a pesar de que sabían que el agua era insuficientes para las miles de casas que se construirían.
“Nos dijo Julio Cesar hace siete años –en su primer periodo como alcalde- que en octubre tendríamos agua de forma continua, pero nunca dijo de que año”, señaló una de las mujeres que explicó que hace meses el edil y hoy diputado nuevamente les prometió que tendrían agua en sus viviendas, “pero tampoco cumplió su promesa”, dijo Pilar Ana Lilia Aguilar Tovar, vecina del fraccionamiento Senderos del pedregal.
“Mi privada es Cobalto, es en la parte alta del fraccionamiento, somos de las casa que prácticamente nunca tenemos agua y nos bombean el agua 3 horas a la semana, pero a nosotros nos llega máximo unos 40 minutos a la semana”, dijo.
Por su parte vecinos de la comunidad de Cuayuca en donde el agua también les llega de forma irregular, denunciaron que el vital líquido que les envía el gobierno municipal, “no es apto para el consumo humano”, señaló Luciana Pacheco Sub delegada de la comunidad.
La representante de la comunidad, explicó en entrevista que, “pagamos el servicio y nos envían agua salitrosa, no sirve para beber y causa enfermedades en la piel”, los niños crecen con enfermedades en la piel, además presentan caída de pelo por bañarse con agua salitrosa.
Para beber, los pobladores tiene que comprar agua de garrafón, “esa agua no sirve ni para lavar, el jabón no hace espuma, y para trapear, deja los pisos blanquizcos y manchados”, señalaron los afectados, los cuales responsabilizaron al edil con licencia Julio Cesar Ángeles cobrarles por un agua que no es apta ni para los servicios básicos.
