En un partido sui géneris que tuvo más de dos horas de “descanso” de medio tiempo, por la tormenta eléctrica y el potencial riesgo por la tormenta en Chicago, la Selección de Chile que despachó con holgura al Tricolor, también echó fuera a su similar de Colombia.
Con la confianza que le dejó ganarle 7 – 0 a México, los chilenos salieron a la cancha del Soldier Field con intensidad para conseguir una rápida ventaja, que consiguieron para luego hacer un planteamiento distinto de partido y asegurarse su segunda final consecutiva en la Copa América.
EL PARTIDO
Ni la lluvia torrencial que cayó sobre el Soldier Field de Chicago, ni el gran fútbol desplegado por los cafeteros pudieron impedir el triunfo de La Roja, que aprovechó unos primeros 10 minutos arrolladores para avanzar a la final del domingo.
Con apenas 7’ en el reloj, los andinos ya estaban en ventaja. José Pedro Fuenzalida se escapó por la derecha y colgó un centro al segundo palo que Juan Cuadrado intentó despejar pero terminó habilitando a Charles Aránguiz, cuyo remate de primera dejó sin opciones a David Ospina.
Sólo cuatro minuto más tarde, el mismo Chapita Fuenzalida aumentó la ventaja al empujar el balón que rebotó en el poste tras disparo de Alexis Sánchez. Los goles despertaron a Colombia, que se adueñó del esférico, creó la mayoría de las situaciones en ataque y convirtió al portero chileno Claudio Bravo en una de las figuras del primer tiempo.
Tras la larga demora, el encuentro se reanudó con los de José Pekerman nuevamente controlando las acciones, pero sin poder vencer la resistencia rival. Cualquier esperanza de una remontada cafetera se esfumó al minuto 57 con la expulsión de Carlos Sánchez por doble amarilla.
A pesar de la ventaja numérica, Chile se preocupó de enfriar el partido y asegurar su presencia en la final, a la que llegarán con y gracias a una mentalidad ganadora como mayor virtud, destacó el director técnico Juan Antonio Pizzi, luego de dejar en el camino a los colombianos.
