
Los Rayos del Necaxa no supieron aprovechar ni el apoyo de su gente, ni el descontrol del rival con la pérdida sobre la marcha de elementos importantes, así que ahora deberá luchar contra corriente y su propia historia en el Torneo Apertura 2014, pues de sus seis victorias, sólo dos fueron en patio ajeno, contra Dorados de Sinaloa y Atlético San Luis.
Un dato que obra a favor de la causa necaxista es que las dos derrotas que tuvo Coras en la temporada regular fueron en su propia cancha, una sorpresiva a manos de Dorados y una en la recta final cuando aún luchaban por el primer lugar de la tabla con Mineros que sacó los tres puntos por la mínima diferencia.
El partido
Carlos Hurtado tuvo la primera de gol de los Rayos, recibió en el área y mandó una media vuelta que retuvo con seguridad Miguel Marín. Los Rayos querían hacer sentir el apoyo de su gente. Coras fue discreto en el primer lapso pero aguantó con personalidad en territorio visitante y sostuvo los embates necaxistas que se ahogaron en el muro de los nayaritas.
Los visitantes sufrieron una dolorosa baja en el primer lapso, su goleador Eder Pacheco se lesiónó y tuvo que ser sustituido y Necaxa quiso aprovechar el imprevisto.
El juego, en el complemento, estuvo ausente de llegadas claras, sin embargo la disputa del balón se llevó hasta el límite. Coras perdió a otro jugador, esta vez por la expulsión del lateral Abraham Coronado al 64’.
Los Rayos tuvieron la pelota, confiaron en el desborde de Jesús Isijara y en la contundencia de Víctor Lojero, el primero mandó algunos servicios y el segundo no pudo encontrar la cercanía que hubiera deseado para definir.
El último intento del encuentro fue de los locales, Jorge Sánchez impactó de larga distancia y el disparo se habló de cerca con el palo. Sólo quedó cerca. Coras mostró personalidad y en el primer capítulo de la final, jugado en territorio rival, logró un empate sin goles mientras que Necaxa no halló las redes del contrario. La vuelta será el próximo sábado en Tepic.
