Familiares y amigos dieron el sentido adiós al ícono de la fotografía en la Huasteca, Hermenegildo Flores Morales, a quien la muerte le sorprendió a los 90 años y tras 75 años de inmortalizar con sus fotos la sociedad huasteca.
La misa de cuerpo presente fue en el santuario de en honor a la “virgen de Guadalupe”, en donde estuvieron sus cinco hijos presentes quienes recordaron a su progenitor como un hombre de trabajo y principios.
Joel Flores Vargas, uno de los hijo relató “Mi papá tomó fotos de gente feliz, estuvo en infinidad de bodas, bautizos y miles de alumnos egresados de diferentes generaciones de todos los niveles educativos”.
Recordó que de acuerdo con la narración de su padre inició a los 17 años de edad, con mucho esfuerzo se compró su primera cámara. Fue objeto de reconocimientos a su trayectoria en el festival de las Huastecas de parte de CECULTA y de la Presidencia Municipal de Huejutla.
Sus compañeros fotógrafos lo recuerdan con cariño, siempre con su cámara colgando de su hombro, desde la análoga como la Pentax, hasta las digitales como Nikon y Cannon. También lo acompañaron con profundo pesar hasta su última morada al panteón municipal de Huejutla.
Don Jilo nació el 28 de abril de 1928 y la muerte lo sorprendió el 17 de septiembre del 2017, deja su legado a su familia, un acervo de miles de fotografías que hasta el momento no se han podido cuantificar.
