En diciembre de 2017, se presentó un caso de un paciente del sexo masculino, de 67 años de edad, en el Hospital General “Columba Rivera Osorio”, el cual llega en condiciones críticas y en estado de salud delicado, con una morbimortalidad del 70 al 80%, totalmente inconsciente, con el diagnóstico de Abdomen Hostil o catastrófico, también llamado abdomen abierto o congelado, con 4 perforaciones en el intestino infectadas en diferentes sitios, con una alta posibilidad de muerte.
El Sr. Guadalupe Martínez Cerón, originario de Zapotlán de Juárez, fue atendido en un Centro particular por complicaciones de la vesícula, en la cual tenía piedras y por el tiempo de evolución fueron perforando la pared vesicular y el intestino grueso, en donde fue sometido a 3 operaciones y posteriormente, fue trasladado al Hospital General del ISSSTE en Pachuca.
El Dr. Jorge Blanco y Miguel Ángel Cruz, cirujanos generales, dirigidos por el Dr. José Luis Pérez García; Jefe de Cirugía del Hospital General “Columba Rivera Osorio”, han sido los médicos que forman parte de la recuperación y evolución favorable del paciente, realizando más de 20 cirugías en el ISSSTE, lograron salvarle la vida, controlando las fugas intestinales y así teniendo una recuperación en el estado nutricional del sr. Guadalupe, el cual se encuentra estable al 80% de mejoría, a punto de darlo de alta.
Al paciente se le hicieron pruebas de tubo digestivo, en donde después de 4 minutos, salían por los orificios, lo cual complicó el tratamiento por que existía una perforación abajo del estómago, afectando la alimentación del paciente, al tener el abdomen abierto, el intestino digestivo pierde propiedades de cicatrización, y lo único que se puede hacer es aislar y evitar infecciones, ya que si se pretende suturar los orificios, estos se desagarran provocándole mayor sufrimiento al paciente.
La técnica utilizada fue Condón de Rivera, la cual consiste en colocar un preservativo, que se conecta al intestino, funcionando como una bolsa de succión o recolectora, lo cual ha permitido que el abdomen vaya cerrando, mientras que en los demás orificios se ha utilizado un sistema de presión negativo, en el cual se cierran las vértices para hacer un estoma, que es una piel alrededor de los orificios, y por medio de ahí se alimenta al paciente para que el aparato digestivo empiece a funcionar de manera independiente y así mejorar las condiciones de nutrición. Él paciente se encuentra agradecido con los médicos que lo atendieron y acompañaron durante este proceso tan complicado, así como al ISSSTE en general por la atención y servicios brindados, él Sr. Guadalupe está en espera de su egreso hospitalario, para continuar con seguimiento y control en consulta externa.
