El 7 – 0 con que fue eliminado México de la Copa América apenas “sacudió el mantel” en la mesa de directivos del futbol azteca; el fracaso de la Selección Olímpica no hará mucho más y sólo se espera que en alguna otra disciplina se tenga por fin un resultado positivo en Río 2016, para que las baterías se orienten hacia quien logre la hazaña y se empiece a diluir la eliminación del Tricolor.
En el contexto de lo que implica que el campeón sea el equipo que menos aprovechó su enfrentamiento con el rival más débil del grupo, que no supo mantener su ventaja en el duelo inicial y que no pudo terminar en gol las múltiples llegadas al área rival que generó en el cierre, habrá muchos argumentos: las lesiones, que jugaron bien la mayor parte de los más de 270 minutos en la cancha, pero ninguno es válido porque el campeón no pudo siquiera superar la primera parte del torneo.
Además del fracaso en grupo, que por supuesto no es sólo de quienes se plantaron en las canchas brasileñas, hubo fracasos individuales, el más notable el de Hirving Lozano de los Tuzos del Pachuca, que no sólo no logra ser la figura que se esperaba, pues estuvo prácticamente ausente y encima al final se hace expulsar en una clara muestra de inmadurez.
La directiva tuza esperaba que luego de estos Juegos no vendería sólo a un jugador, sino a un medallista olímpico y eso no será posible, además para reavivar sus posibilidades de ir al futbol extranjero, tendrá que volver a demostrar el talento que sin duda tiene, acumular otro resultado positivo y mostrarse humilde y disciplinado.
EL PARTIDO
Hace cuatros años, México y Corea del Sur se enfrentaron en St. James Park, Newcastle, en la Jornada 1 de los Juegos Olímpicos de Londres, en aquella ocasión, no se hicieron daño. Ahora, nuevamente mexicanos y asiáticos se veían las caras en el último duelo de la Fase de Grupos; ambos conjuntos con posibilidades de clasificar a la siguiente etapa del torneo saltaron a la cancha del Estadio Nacional con la firme intención de obtener la victoria.
Los primeros minutos del cotejo se vivieron de manera intensa sobre el terreno de juego, tornándose un encuentro de ida y vuelta, aunque la balanza no se inclinaba para ninguna de las dos escuadras. Carlos Cisneros comenzó a ser un hombre peligroso para el contrincante, sus arribos por la pradera derecha eran constantes; sin embargo, sus servicios no encontraban destinatario.
Los Aztecas comenzaron a ser dueños de la redonda, con presencia en el área coreana. Al 23´Marco Bueno le cedió la de gajos a Erick Torres, el ariete mexicano filtró de gran manera al volante de los Tuzos del Pachuca, pero cuando Erick Gutiérrez se preparaba para perforar la valla, Jang Hyunsoo barrió oportunamente para sacar el balón, evitando la caída de su meta.
Para la parte complementaria, ninguno de los dos entrenadores realizó modificaciones en su cuadro y el partido seguía con la misma tónica, los Verdes, que en está ocasión salieron de negro, jugaron de manera vertical. La presión por parte de los Aztecas era incesante en territorio coreano, con la intención de abrir el marcador, y en los primeros minutos del segundo lapso, Erick Torres tuvo una gran oportunidad, pero su zapatazo se fue a un lado.
Al minuto 61, Hirving Lozano cedió la pelota a Carlos Cisneros, quien ante la endeble marca rival, sacó un zurdazo que se estrelló en el palo derecho del guardameta, haciendo vibrar la portería. Instantes después, Erick Aguirre envió un centro por la banda izquierda a donde se encontraba Marco Bueno; sin embargo, su cabezazo se fue a un costado de la valla de Gu Sungyun.
Corea del Sur abrió el marcador al 76´. Kwon Changhoo eludió la marca de los zagueros Aztecas y sacó un fogonazo que se incrustó en el ángulo derecho del arco defendido por Alfredo Talavera. México reaccionó de inmediato buscando emparejar el tanteador que ya estaba en contra. Erick Torres tuvo la oportunidad de igualar la pizarra, pero su disparo se fue a un costado.
Los mexicanos no bajaron los brazos y continuaron luchando intentado buscar una anotación que les diera un respiro. Michael Pérez prendió la bola en los linderos del área pero su zapatazo se fue por arriba. Carlos Cisneros tuvo una más; sin embargo, se testarazo fue a las manos del portero, así que terminó el encuentro entre la frustración y tristeza de jugadores y aficionados que hicieron el viaje a Brasil.
