Mientras los Tuzos del Pachuca van por su séptimo triunfo del Torneo Clausura 2016 en la Liga MX y quedar prácticamente a uno más de amarrar su boleto a la Liguilla, su rival en turno, los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, llegan apurados este sábado a partir de las 20:06 horas al Estadio Hidalgo, pues podrían salir de la zona de calificación.
Con los actuales campeones del futbol mexicano por supuesto no hay lugar al exceso de confianza, pues ya han dado muestra de sus “zarpazos” de reacción y que en cualquier momento pueden retomar el alto nivel que han expuesto tanto en la competencia nacional, como en sus compromisos internacionales.
Por el lado del Pachuca su mayor respaldo está en su sangre joven, con talento, con atrevimiento y entrega, gracias a lo cual guardan un equilibrio perfecto con la mejor ofensiva que ha convertido 26 anotaciones y la mejor defensiva que ha recibido en promedio un gol por partido en 12 fechas.
Los Tuzos están invictos en casa, con cuatro victorias y un empate que les arrebató el último de la tabla, Dorados de Sinaloa. En su actuación anterior en el Estadio hidalgo ganó 6-0 al Veracruz, aunque Pachuca únicamente le ganó a Tigres en dos de los últimos ocho partidos en que los recibió, con registro de tres empates y tres derrotas.
Los felinos se presentan con 220 minutos sin anotar como visitantes en la Liga MX, tienen cuatro jornadas seguidas sin ganar. Tigres solo ha ganado en tres de sus 22 visitas a Pachuca, pero los triunfos cayeron entre 2010 y 2014, pues en 2015 no visitó a los Tuzos.
Ambos equipos empataron en la jornada anterior, los Tuzos sin anotaciones en el Clásico Hidalguense contra la Máquina Cementera de la Cruz Azul y los Tigres en su propia cancha a dos goles frente a los Rojinegros del Atlas, penúltimos de la clasificación general.
Por supuesto cada que estos equipos se enfrentan, a la mente de los aficionados llegan los recuerdos de las finales que Pachuca le ganó a Tigres en 2001 y 2003, así como la goleada de 6 – 1 en el 2008 que propició el cese como técnico felino de Américo Gallego.
