
Después de referir que la medida es más de tipo recaudatorio que de apoyo a la población que con esfuerzo logra adquirir un vehículo ya sea para trabajar o transportarse, el legislador local del grupo parlamentario del PRD, señaló que por la manera en que se presentan los cambios a la población de esta ley, en ella no dejan ver las verdaderas intenciones de estas acciones.
Destacó que la posesión de un vehículo no es nada económico, por lo que para los sectores económicos altos de la sociedad mexicana, el hecho de imponerles mayores cargas tributarias no significa problema alguno; no obstante, para los sectores populares, las cargas impositivas a los vehículos automotores significan verdaderos sacrificios pues en su mayoría el vehículo es, como ya se mencionó, una herramienta de trabajo indispensable.
Añadió que del dictamen de la minuta contiene reformas y adiciones a la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, aduce supuestamente un apoyo a la industria automotriz mexicana, bajo el pretexto de promover la sustitución del parque vehicular por uno más moderno.
Aseguró que en el texto de la iniciativa no existe un solo párrafo dedicado a promover mejores condiciones crediticias o incentivos a la población mexicana para poder adquirir un vehículo nuevo o semi-nuevo; por lo que tal iniciativa, solo beneficia a las concesionarias y es meramente recaudatoria pues no fomenta genuinamente el comercio y la transformación de la industria automotriz en México, ya que solo se soporta sobre un nuevo impuesto.
Afirmó que en realidad se pretende fincar un nuevo pago de derechos y una carga adicional a los automovilistas que circulen en vías federales, lesionando así la economía de las clases populares en el país
Por último refirió que con estos cambios a decir del legislador se está decretando la imposición de una segunda verificación vehicular para certificar las condiciones mecánicas de la unidad, a los automóviles con una antigüedad mayor a tres años.
