Las lluvias registradas durante los últimos días provocaron afectaciones en caminos y pasos vehiculares y peatonales de los municipios de Molango, Tlahuiltepa y Tepehuacán de Guerrero, en la Sierra hidalguense, donde varias localidades permanecen incomunicadas.
En Molango, el Ayuntamiento informó que la comunidad de Ixcatlán quedó aislada luego de que el incremento en el nivel del afluente provocara el deslave del paso provisional habilitado para comunicar a la localidad.
Ante las condiciones del terreno y el riesgo por la corriente, las autoridades solicitaron a la población evitar el cruce por la zona afectada y atender las recomendaciones de Protección Civil.
En Tlahuiltepa, las precipitaciones obligaron a suspender la circulación en dos puntos. El tramo Lázaro Cárdenas–San Andrés Miraflores permanece cerrado para peatones y vehículos debido al aumento del nivel del río, mientras que en San Marcos–Tlaxcantitla, a la altura de Agua del Cuervo, el tránsito se encuentra interrumpido por una falla geológica que es monitoreada por personal de Protección Civil.
En tanto, el Ayuntamiento de Tepehuacán de Guerrero reportó el cierre de los vados ubicados en los tramos Tlalocuil–Petlapixca, Tamala e Ixtlapalaco, debido a las condiciones que presentan los caminos.
Las autoridades advirtieron que la superficie permanece resbalosa y que existen rocas sobre algunos puntos de las vías, lo que representa un riesgo para quienes intenten transitar por estas zonas.
En el puente de Tamala se llevan a cabo trabajos para restablecer la circulación, mientras que en el acceso a Amola de Ocampo maquinaria realiza labores de demolición y retiro de rocas que obstruyen el camino.
Los gobiernos municipales recomendaron a la población no intentar cruzar los puntos afectados mientras persistan las condiciones de riesgo, respetar las restricciones de circulación y atender las indicaciones del personal que participa en las labores de emergencia.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre los caminos, ríos y zonas afectadas ante la posibilidad de que las lluvias continúen y generen nuevas interrupciones en la comunicación terrestre de las comunidades de la Sierra hidalguense.


