
El delgado de la comunidad Juventino Rodríguez señaló que comenzó a llover el viernes cerca de las 5 de la tarde y la precipitación duró aproximadamente una hora y media pero debido a la gran cantidad de agua que cayó se saturaron las alcantarillas y se desbordó un arroyo que solo se forma en tiempo de lluvias y atraviesa la localidad, la corriente y la fuerza del agua arrastraron lodo y piedras dentro de las casas y las calles.
Algunas personas al notar que el nivel del arroyo aumentaba abandonaron sus hogares, otros 20 vecinos fueron trasladados a la iglesia que sirve como albergue ya que sus casas quedaron completamente inundadas y no podían pasar la noche ahí, desde los primeros minutos del sábado los vecinos se unieron para limpiar las viviendas de los afectados y sus calles con ayuda de personal del ejército mexicano que se desplegó a la zona.
Las viviendas están hechas de tabique, adobe, lámina y madera, el saldo es de 30 casas dañadas en su mayoría por la entrada de agua y lodo, situación que se resuelve con una limpieza a fondo, algunas otras sufrieron cuarteaduras en algún muro pero pueden repararse, sin embargo 4 fueron arrasadas por completo y deberán reconstruirse, entre los daños se tienen enceres, muebles, ropa y pertenencias de los afectados mojadas.
La mañana del sábado ya era posible el paso a la comunidad pues de inmediato se solicitó maquinaria a la presidencia municipal y el camino se acondicionó para que pudiera entrar ayuda a los afectados, autoridades municipales y vecinos que no resultaron afectados se solidarizaron con aquellos que sufrieron daños y les proporcionaron instrumentos de limpieza, despensas y cobijas.
Los vecinos continuaron el sábado sacando lodo y agua de sus hogares, otros mas limpiando las calles y rehabilitando el acceso principal, los pobladores se encuentran preocupados de que la situación se repita pues el desborde de un arroyo pequeño causó bastantes estragos y temen que si continúa lloviendo así el río Amajac que atraviesa su localidad y se encuentra muy cerca de las viviendas pudiera salir de su cause.
Por eso piden a las autoridades el apoyo para poner una barrera de costales a las orillas del cause del río y el arroyo, además de rehabilitar su camino de acceso que al ser de tierra es afectado con cada lluvia, esta comunidad se encuentra a una hora y 15 minutos de la cabecera municipal viajando en automóvil, la habitan 300 personas aproximadamente y cuenta con un CONAFE y un COBAEH, sin embargo el camino para llegar hasta ahí presenta serios deslaves y obstáculos que obstruyen los carriles de circulación en al menos el 80% del trayecto, lo que complica una salida rápida en caso de emergencia.
