Se cumplen ocho años de que la rivalidad entre los Tuzos del Pachuca y las Chivas Rayadas del Guadalajara se acrecentó, cuando en el Clausura 2006 la escuadra hidalguense eliminó en el último minuto de las semifinales a los tapatíos, desde entonces cada duelo entre estos equipos es más intenso en la cancha y en la tribuna, para lo cual en su momento también contribuyeron los directivos y medios de comunicación.
Por esa discrepancia para ambos equipos es muy importante levantar el barco frente a sus rivales, más aún para los Tuzos que suman dos derrotas consecutivas y que tienen mayor presión de conquistar el triunfo por jugar en calidad de locales.
Hace cuatro meses, en el torneo anterior, el Rebaño Sagrado venció 1 – 3 a domicilio a los Tuzos, eso no les alcanzó para meterse a la Liguilla, en cambio el conjunto hidalguense llegó hasta la gran final, sin embargo la afrenta quedó grabada.
Por encima de la historia entre estos equipos, lo que está en juego en la cancha del Estadio Hidalgo este sábado a partir de las 20:06 horas, son tres puntos y la necesidad de recuperarse, sobre todo en el terreno ofensivo que duele en ambos bandos.
Las Chivas tienen un empate, una victoria y un partido pendiente con sólo dos goles anotados, mientras que los Tuzos llegan con dos derrotas consecutivas y 257 minutos sin anotar gol, la última vez que perdieron tres en fila fue en el Clausura 2013.
Pachuca ha recibido 26 veces a Chivas y solo lo venció ocho veces, pero siete de ellas son desde el Verano 2000 a la fecha. Cabe recordar además que el conjunto tapatío llega al Estadio Hidalgo tras una gira internacional, lo que le da cierta ventaja a los Tuzos, que en contra tienen su propia historia reciente en calidad de locales.
