El arzobispo de Tulancingo Domingo Díaz Martínez hizo un llamado a los feligreses para que fuercen las medidas de bioseguridad ante el incremento de los casos positivos de Covid-19 asimismo, descartó la posibilidad de que la iglesia católica cierre sus puertas, sin embargo, resaltó que si se disminuirá el aforo en los templos para evitar ser un factor de contagio.
Asimismo, manifestó que la pandemia ha golpeado por igual a todos los sectores y en el caso de la iglesia, aseguró han sido, al menos cuatro sacerdotes que han perdido la vida por el Covid, dos de ellos contaban con esquema de vacunación completo, sin embargo, los otros dos no habían sido inoculados, por lo que se deben extremar las precauciones ante la nueva variante.
De igual manera, precisó que también varios sacerdotes y religiosas han sido contagiadas con el virus, lo mismo que en su caso, sin embargo, dijo que durante su contagio no presentó sintomatología, además de manifestar que trabajan para evitar en la medida de lo posible nuevos contagios.
Por ello resaltó la necesidad de qué la población acuda aplicarse la vacuna de acuerdo al calendario que llevan las autoridades federales de salud, sobre todo ahora con la aparición de la nueva cepa conocida como Ómicron.
En Estas fiestas que son muy importantes para la comunidad católica Domingo Díaz, señaló que debe de prevalecer la responsabilidad de los fieles para acudir a los templos y celebrar en familia esta fecha.
“Estamos alentando a que nos sigan mejor en Facebook o en línea y en los templos no se acepta más del 60 por ciento de capacidad y con todas las medidas sanitarias, por lo que se hace un llamado a que estas fiestas que faltan sean en un entorno familiar más seguro” puntualizó.
